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jueves, 7 de febrero de 2013

LOS HIJOS O´CONNOR - Cap. 11º / Una visita inesperada


Durante toda la noche, Iris, no dejó de pensar en la petición que le había hecho su hija. No sabía qué hacer.  Por un lado deseaba volver a ver a Brendan, por otro,  le daba miedo. Seguro que ante él perdería su seguridad y aún no estaba preparada . . . Sin pensarlo más,  pudieron sus sentimientos. Al volante de su coche emprendió el viaje a la mansión O´Connor.  Estaba muy segura de lo que iba hacer: saludaría a su marido con frialdad, dándole a entender que si estaba allí era por sus hijos e invitados, no porque quisiera hacer las paces con él.

Frente a la fachada de la casa, paró el coche por unos instantes; el corazón le saltaba dentro del pecho y hasta podía escuchar los golpetazos de sus latidos. Estaba nerviosa e intranquila.  Lo tenía todo pensado, pero desconfiaba que frente a él pudiera completar el guión que se había trazado.  Aparcó y salió del coche.  Llamó a la puerta que le fué franqueada por un sirviente, que la recibió con alegría.

- ¿ Están mis hijos ? , preguntó
- Si, señora. Todos están en la biblioteca tomando el aperitivo antes de comer
- Bien, no digas nada. Quiero darles una sorpresa
- Claro, señora

Iris con paso firme se dirigió a dicha estancia de donde salían voces alegres, sobresaliendo las de Clive y Brendan.  A Iris la dió un escalofrío al reconocer la voz de su marido, pero abrió la puerta con resolución.

- Buenos días, fué el anuncio de su llegada
- ¡ Mamá !, corrieron a abrazarla Vicky y Philip, seguidos del resto,  excepto Brendan que permanecía en silencio observando la escena.

 
 
 

Se había quedado pálido, no la esperaba. Sólo la miraba. Al fin una vez la dejaron libre de abrazos, Brendan se dirigió a ella y besándola en la frente la dijo

- ¡ Hola, Iris ! Me alegra volver a verte ¿ Cómo estás ?
- Bien, gracias, estoy bien
- Estamos tomando un aperitivo, dijo Brendan como para romper el hielo , que podía cortarse
-¿Te sirvo un Martini?, antes te gustaba mucho
- Ahora prefiero un Jerez, gracias
- Bien, te lo pondré

Vicky y Philip, no quitaban la mirada de sus padres.  Clive, Rachel y Luis comenzaron a charlar como si nada ocurriese.  Enseguida, Iris, ignorando a su marido, se les agregó en la conversación.  Brendan no hablaba. Situado en un rincón miraba a su mujer como si fuera la primera vez.

La comida  transcurrió amena por la conversación de todos incluida Iris, menos Brendan que hablaba lo justo.  En un aparte al finalizar el almuerzo, Vicky le dijo

- ¿ Qué te pasa, papá. No querías ver a mamá?
- No hija no es eso. ¡ Claro que deseaba verla, con toda mi alma! Pero su frialdad me hiere como un cuchillo
- Pero. . . ¿ qué esperabas ?  Ya es mucho que haya venido
- Si, si, pero no lo ha hecho por mi
- Ten confianza. Ha sido la primera vez después de tanto tiempo. Es natural que haya sido algo violento

La tarde transucrría más o menos bien. Todos estaban pendientes, de reojo, de los esposos, pero nada hacía ver que hubiera cambiado la situación.  Después de la merienda, Iris se levantó y anunció que debía irse

- No mamá, no te vayas
- Vicky he venido porque se lo prometí a Clive, pero ahora debo irme
- Pero ¿ por qué ? Podrías quedarte a dormir y mañana irte
- No Vicky, no insistas no puede ser. ¿ No te das cuenta de que todos están violentos? Y no es para menos, debido a la tensión entre tu padre y yo. He de irme cariño, he de irme

Como anunciaba su hija, era terca y cuando tomaba una decisión era difícil que rectificase, por tanto, regresó de la misma forma que llegó. Besó y abrazó a todos, menos a Brendan que al despedirse le tendió la mano.  Quería dejar claro que nada había cambiado.  El tomó su mano y se la llevó a los labios. Iris no lo esperaba y le miró fijamente, ambos se miraron y, aunque no articularon palabra alguna, mirándose se dijeron todo lo que sentían.  Ellos entendían ese lenguaje que el resto no sabía interpretar.  Arrrancó el coche y se perdió por la carretera.  Todos entraron en la casa, excepto Brendan que se quedó mirando por dónde el coche de su mujer había desaparecido.

No sabría decir si la visita de Iris le había dolido o por el contrario había sido un consuelo.  Seguía siendo bonita; estaba más delgada, sin duda motivado por lo difícil de la situación y, sentía que el amor que sentía por ella le desbordaba. ¡ Cuánto hubiera dado por poderla abrazar y que ella  volviera a casa !.  Lejos de ocurrir, aún la situación se había tensado más; sin duda no había esperanzas para una reconciliación. El tiempo jugaba en su contra; debía ir preparándose para seguir estando solo.

Luis y Vicky regresaron a Madrid. Habían disfrutado de unos días de vacaciones, pero Luis debía prepararse para las oposiciones a MIR. Brendan, Philip y Rachel, regresaron a Dublín.   Clive fué el primero que partió para atender asuntos profesionales.


 Rachel fué invitada por Brendan, de ese modo podría participar con Philip en conocer el manejo de una empresa en la práctica.  La chica aceptó inmediatamente, no tanto por las enseñanzas que pudiera adquirir, sino por seguir con su amistad con Philip.   Ambos jóvenes se gustaban, aunque ninguno de los dos declaraba su predilección por el otro.  Tenian complicidad, estaban a gusto juntos y trabajaban bien.  Formaban un buen equipo, cosa que no pasó desapercibida a Brendan. Incluso lo comentó con Clive mediante una llamada telefónica.

Rachel regresó a EE.UU. para comenzar el nuevo curso en la universidad, y lo mismo hizo Philip.  Habían hecho planes para el futuro que no estaba tan lejano, a pesar  de que habían de transcurrir muchos meses, y se les hiciera una eternidad.

Luis se había preparado a conciencia. El éxamen oral y práctico fué duro, pero lo sacó sin problemas.   Vicky había terminado de hacer la última corrección de su novela; estaba satisfecha con el resultado, pero sus padres debían dar el visto bueno, puesto que ellos habían sido protagonistas y espectadores de lo que allí se narraba.



 

Había hecho un buen relato literario. Lo había adornado en algunos casos, y en otros había omitido detalles no importantes que sólo pertenecían a la intimidad de los protagonistas.  Introdujo el borrador en un sobre grande y  envió uno a su padre y otro a su madre.  Entre tanto buscaría un agente y después a esperar encontrar una ediorial que quisiera publicarlo.  Si tuviera suerte, no sería el único libro que escribiera, le había gustado enormemente esa faceta de escritora.

A todo esto, ya habían pasado unos días y Luis se acercó a la Facultad por ver si habían publicado el resultado de las oposiciones a MIR.  No se lo podía creer:  había conseguido  plaza de residente en un importante hospital universitario de la capital. Ahora todo sería menos complicado.  Desde allí mismo llamó a Vicky para comunicarle la buena nueva. Ambos jovenes estaban exultantes de alegria; poco a poco eran premiados por la constancia y paciencia con que habían llevado su vida en común. Luis hizo lo mismo con su madre y abuela. Las mujeres lloraban de alegría; había sido un camino duro y difícil, pero al final los chicos habían triunfado.


 
 
Clive y Brendan habían charlado amigablemente sobre el futuro de Rachel
 
- Es muy inteligente y creo que podría conseguir grandes cosas en mi empresa, comentó Brendan
- Eso será ella la que lo decida, aunque no creo ponga "pegas". Está entusiasmada con tu hijo. Por cierto, me ha comentado que vendrá algún fin de semana para verse. Creo que tenemos noviazgo en puertas, dijo Clive
- A mi me encantaría. . . apostilló Brendan.  ¡ La de vueltas que da la vida ! Mira que si al final emparentamos. . .
 
Ambos amigos rieron, y Brendan le preguntó
 
- Y tú ¿ que planes tienes ?
- Me estoy pensando en volver a Irlanda. Montar un pequeño despacho y quién sabe si buscarme una pareja.
- Sería estupendo.  Si los chicos llegan a algo, tendremos un conflicto en puertas, porque Philip, a no tardar mucho, será el heredero de todo y Rachel no querrá dejarte solo
- ¿ Crees que no lo sé ? Por eso me estoy curando en salud, además aquí no me ata nada. Si ella decide formalizar su relación con Philip y decide vivir allí, yo me trasladaré también. Al fin y al cabo aquello son mis raices y estará mi hija. Lo tengo todo muy pensado, pero creo debemos esperar a ver que es lo que ellos deciden.


 
 
Se avecinaban las Navidades. Cada uno andaba por un lado. Philip viajaría hasta Nueva York, las pasaría con Rachel y Clive. Vicky las pasaría con Luis y su familia en Madrid.  Brendan e Iris en solitario, cada uno por un lado.  Fué Luis el que consultando con su mujer decidió reunir a  todos en Madrid
 
- No sé mi amor. Estoy segura de que mi padre dirá que si, pero mamá. . .
- ¿ Me das permiso para que yo hable con ella ?
- Desde luego, eres de la familia. Si lo consigues. . .
- ¿ Qué si lo consigo ?
- Te querré eternamente
 
Luis llamó a Iris y le propuso reunirse en Navidad. Pese a que no lo esperaba, aceptó a pesar de que sabía que Brendan también acudiría
 
- Me parece bien. Hacia mediados de Diciembre iré a España y así podré ayudaros en algo. Os quiero, hasta pronto
 
Luis no se lo podía creer y corrió a comunicar a su mujer lo que había conseguido. Cogidos de la mano saltaban riendo, felices, como si fueran unos chiquillos. Vicky haría lo mismo con Brendan, pero con él no tenía ninguna duda.  Y así fué, Brendan la confirmó en el acto que iría a Madrid, posiblemente el 23 ya estaría allí.  Comenzaron hacer planes: el menú, etc.   pero tenían un problema en el que no habían caido: dónde hospedar a Brendan, porque de quedarse en casa con Iris, ni se lo habían planteado.
 
- Eso no es problema. Nosotros podemos dormir en casa de mi madre y que él se quede en nuestro piso

- No me parece, se sentirá violento.  Casi mejor reservar habitación en un hotel. Bueno ya lo iremos resolviendo, aún queda mucho tiempo. Basta de emociones por hoy, Vayámonos a dormir.



 
 
Philip tomó el avión que le llevaría hasta Nueva York, Iris otro que la llevaría a Madrid y Brendan se quedó en Dublín cumpliendo con sus tareas diarias.  Había evitado un conflicto a sus hijos con el hospedaje  y se adelantó a ellos haciendo una reserva en el que habitualmente utilizaba cada vez que viajaba a Madrid.  Desde su separación no le agradaba vivir en su casa por los recuerdos que le traia y lo hacía en contadas ocasiones.  De esta manera se solucionó el escollo, pero faltaba el más importante: el encuentro de Iris y Brendan; esperaban que todo fuera bien.  Ya se habían visto en el verano y además eran personas civilizadas y educadas, no harían nada que violentase a la familia de Luis.




miércoles, 6 de febrero de 2013

LOS HIJOS O´CONNOR - Capítulo 10º / La negativa de Iris

En una de las llamadas de Iris a sus hijos cuando regresó a Irlanda, Vicky abordó el tema de la separación.  Lo había ido demorando de acuerdo con Philip, pero la impaciencia de su padre la obligó a abordar el tema


 

- Mamá, tengo algo que decirte
- Pues dime, hija
- Papá estuvo aquí mientras tu estabas en Nueva York. Está abatido, muy abatido. Desea enormemente volver a verte y nos ha pedido le digamos dónde estás. ¿ Podemos decirlo?
- No, ni hablar.  Sé que vendría a verme pero no me encuentro con fuerzas para enfrentarme a él. Necesito tiempo; si habláramos ahora sé que le haría reproches muy duros, le haría daño porque tengo razones para ello, pero no quiero lastimarle, aún le amo, pero . . . es pronto todavía.  No quiero verle aún, así que decirle que no quiero , sería muy duro para ambos
- Pero mamá. .  él está arrepentido y te quiere, te quiere muchísimo. Ha envejecido un poco y está hundido. ¿ No crees que deberías perdonarle?  Y hablando de perdones. . . yo. . . tampoco me porté bien contigo y al reconocerlo me duele en el alma lo que te he hecho sufrir, no me imaginaba lo que estabas viviendo. Perdóname, mamá. Te quiero muchísimo. . .
- Lo sé, cariño, lo sé. No tengo nada que perdonarte, no seas chiquilla
- A mi me perdonas y a papá no. . .
- Cielo, sé que algún día perdonaré a tu padre, pero el dolor que me ha producido, junto con la decepción no puedo olvidarla. . . de momento no puedo, lo siento. Así que no insistáis, no puedo verle por ahora.

A Vicky le costó un gran disgusto el transmitir a su padre la respuesta de Iris. Tenía que regresar ya a Irlanda, le reclamaban los negocios que había ido aplazando para tratar de solucionar su tema personal, pero ya le instaban a decidirse y había de regresar.  Descorazonado volvió a su rutina diaria.

Iris no podía seguir viviendo en la mansión O´Connor, ya que posiblemente él acudiría en cualquier momento y no tenía fuerzas para volverle a ver, así decidió cambiar de residencia: viviría en Cork. De esta forma no habría posibilidad de encontrarse con Brendan.  Recordó que había ofrecido a Clive y Rachel viniesen durante el verano a visitarles, y pensó

- Si vienen, habrá tiempo para volver . Y se dirigió a Cork en busca de un apartamento para vivir.


Cork

 
La encantaba esa ciudad, su paisaje, su historia, sus gentes. . . Se sentía muy a gusto allí y buscó una inmobiliaria. Quería un piso pequeño, para ella sola sería suficiente con un dormitorio.  Amablemente la persona que estaba al frente del establecimiento
le mostró varias opciones y puesta de acuerdo, acompañó al empleado a ver el apartamento. Cerró la operación al haberle entregado las llaves. Efectuaría la mudanza al día siguiente. En realidad sólo tenía que llevar una maleta con su ropa, que es lo que había sacado de la casa familiar,  al separarse.


Luis estudiaba sin descanso e iba sacando los cursos sin demasiados problemas. La ayuda del sueldo de Vicky, hacía que él trabajase menos horas para dedicarse más al estudio. Quería terminar cuanto antes, conseguir el MIR y organizar sus vidas. Deseaban tener un hijo, pero hubiera sido una temeridad tenerlo en esos momentos ya que ella hubiera tenido que dejar de trabajar y necesitaban el sueldo si querían conseguir pronto lo que habían planeado. Tendrían que esperar un poco tiempo más. Se querían, se querían muchísimo y al verles felices, Vicky contaba con el cariño sin reservas de la madre y abuela de Luis que la veían como a una hija. Luis era plenamente feliz y bendecía el día en que recibió un empujón en la cafetería de la facultad y le permitió conocer a la que ya era su mujer, aunque aún no estuviesen casados.

Vicky había  dejado de escribir su novela durante un tiempo. La situación de sus padres la preocupaban sobremanera sabiendo además que ambos se amaban. Su madre les había comunicado su cambio de domicilio para evitar a su padre, y eso le dolía porque estaban nadando entre dos aguas, ya que a los dos les quería enormemente, pero debía respetar el criterio de su madre.

- Quizás tenga razón, pensó,   Ella le conoce mejor que yo, aunque  tiene que ser muy doloroso tomar esa determinación, le quiere muchísimo. Es una mujer fuerte y ha superado cosas muy graves que han pasado en su vida. Confío que ésta también la supere.

Cuando llegó Luis a casa, la encontró muy baja de moral y abrazándola  la hizo sentarse sobre sus rodillas al tiempo que la preguntaba

- Vamos a ver ¿ qué te ocurre?¿ Estás enfadada conmigo?

 
- Nooo mi amor. Nunca me enfado contigo, tienes mucha paciencia , le dijo mientras le besaba.   Pero es que la situación de mis padres me tiene muy preocupada. Pienso que a pesar de que se adoran están perdiendo el tiempo. . . Deberían estar viviendo juntos de nuevo, le dijo un poco enfadada
- Cielo, no puedes intervenir. Se trata de sus vidas y tienen que solucionar sus problemas.  Pienso que aunque ahora lo pasen mal, a la larga volverán a estar juntos. Haz caso a tu madre, ella es la que mejor conoce la situación,  y a tu padre. A mi también me duele que estén en esta situación; yo también les quiero y deseo que todo se normalice, pero tendremos que esperar, no podemos tomar partido por ninguno de los dos.  Quizás nosotros también tengamos problemas semejantes y no nos gustaría que interviniesen en lo nuestro
-¿Serías capaz de ponerme los cuernos?, dijo Vicky
- ¡ Hummm, lo tendré que pensar ! y jugueteando con ella se dirigieron al dormitorio.

Echados uno junto al otro pensaban en la conversación que habían tenido referente a Iris y Brendan. Habían descargado adrenalina y Vicky se había calmado.  De nuevo había recuperado la inspiración y decidió recobrar la escritura de su primer libro

- ¿ Estás más tranquila ?, la preguntó Luis
- Sí mi amor. .  tú eres mi mejor medicina. Rieron los dos y se besaron

El tiempo iba pasando y el verano se acercaba.  Philip terminó su curso con excelentes notas. Terminaría su carrera en  un año, el último. Y después se convertiría en el ayudante de su padre, pero durante las vacaciones recorrería cada sección de la empresa para aprender el manejo de todo el negocio.  Estaba impaciente; le gustaba la carrera que había elegido y el ser el nuevo O´Connor, le llenaba de entusiasmo.  Quería hacer las cosas bien para no defraudar a su padre que había puesto su confianza en él, per al mismo tiempo deseaba que Brendan puediera organizar su vida al lado de su madre prestándola más atención. Deseaba con todo el alma que entre sus padres volviera a reinar la armonía y la paz.

Como Iris pensaba, Brendan decidió pasar las vacaciones en Donegal y hasta allí se dirigieron también sus hijos, incluido Luis.  Eran felices, pero les faltaba alguien importante: Iris.  Era lo único que empañaba su felicidad.

Llegó un correo de Clive anunciando su llegada con  Rachel

- ¿ Quién es Rachel, su mujer?, preguntó un despistado Philip

 
- No Philip, es su hija.  Tiene una preciosa hija, respondió Brendan

Clive y Rachel llegaron entrada la mañana. Clive se quedó mirando la fachada de la mansión O´Connor recordando sin duda los años vividos por aquellos parajes en su juventud.  Faltaba de allí hacía mucho tiempo, y aquellos años desenfadados y alegres, volvieron a su memoria. Había muchas personas que ya faltaban y ellos mismos entraban en la madurez, y sus vidas habian cambiado como en aquella época no podían imaginar.  Rachel cogida del brazo de su padre, aguardó unos instantes, comprendiendo lo que pasaba por la cabeza de Clive.



 
A su encuentro, con Brendan al frente, salieron todos los habitantes de la mansión. Los dos amigos se fundieron  en un entrañable abrazo. Ambos emocionados reian incapaces de pronunciar palabra. Sus vidas habían cambiado ¡ tanto !

- No me digas que esta preciosidad es la pequeña Rachel. .

 

Clive rió orgulloso de mostrar aquella jovencita.  La última vez que la había visto Brendan, era apenas una pequeñaja. Aún Clive era feliz en su matrimonio y Brendan en el suyo.  De golpe Iris se hizo presente. Como si de una transmisión de pensamiento se tratara, ambos amigos se miraron intensamente. Clive sólo acertó a decir

- Lo siento Brendan. Está espléndida
- ¿ La has visto, cuándo?
- Nos encontramos por casualidad en un restaurante y sí, salimos a cenar un par de días antes de que regresara.  ¿ Cómo pudiste hacerlo ? Está guapísima. ¿ cómo pudiste volverte loco?

Ambos amigos caminaron hasta la casa con un brazo sobre el hombro del otro. Estaban felices de volverse a ver. Tenían mucho de qué hablar.



  Mientra tanto los chicos charlaban animadamente. Vicky, al no estar Iris, hacía las veces de anfitriona disponiendo los aposentos como una perfecta ama de casa. Philip, en tantas veces charlatán, había quedado impresionado por la belleza de Rachel.  La había imaginado bonita, ya que su madre se lo había comentado, pero no hasta tal punto.  Era simpática y muy segura de sí misma. Impresionó vivamente al muchacho.

En un aparte Vicky consultó con su maridoQuizás fuera la ocasión de que su madre se acercara hasta allí y tuviera un encuentro con su padre

- No sé cariño. No creo que sea buena idea. Puedes crear violencia, no entre nosotros que estamos en ello, pero sí en los huéspedes. Tú sabes cómo podría reaccionar tu madre.
- Quizás tengas razón, pero yo voy a intentarlo de todos modos.

Transcurrieron un par de días y Vicky se puso en contacto con Iris

- Mamá estamos todos aquí. Ha llegado Clive y Rachel ¿ por qué no vienes ?  Ellos desean verte. . .
- ¿ Está papá ?
- Si, claro. También está
- Entonces lo siento hija, no iré
- Mamá ¿ ya no le quieres?
- Hija no me digas eso. ¡Le echo tanto de menos! Si no voy es porque temo lo que podría ocurrir. Quiero que me comprendas, deseo que entienda que eso no puede volver a repetirse, que no lo merezco. Ha pasado poco tiempo. Si cedo, qúién sabe. .
- Te entiendo, pero entiéndeme tú a mi también.  Sois mis padres, os quiero a los dos y estamos sufriendo por ver vuestra situación. Piénsalo mamá. Te quiero.
- Yo también hija mia, yo también. Adiós.

 

Vicky miró a Luis negando con la cabeza apesadumbrada

- Es terca, muy terca. Si le viera se daría cuenta de que está arrepentido, y que nunca más lo volverá hacer.

Se refugió en brazos de Luis ahogando un suave llanto. Él la abrazo besando sus cabellos y tratando de consolarla. Le dolía el sufrimiento de Vicky, pero no estaba en las manos de ellos hacer que Iris rectificase su criterio.

martes, 5 de febrero de 2013

LOS HIJOS O´CONNOR - Capítulo 9º / Un viejo amigo: CLIVE

A través de la ventana de su habitación, Iris contemplaba el panorama de la Gran Manzana.  Siempre que habían viajado a Nueva York, se habían hospedado en el mismo hotel.  Pensativa recordaba aquellos tiempos de felicidad, vivían el uno para el otro y no había más que sus hijos en sus vidas, nadie más.  Moviendo la cabeza negativamente, se dijo
 
 

- Basta ya.  He de olvidar, no sé cómo, pero debo hacerlo. Ël no merece que le siga amando, pero no puedo evitarlo.  Desde siempre ha sido mi vida.

Decidida se arregló y salió a la calle sin rumbo fijo. Iría a la Quinta Avenida y en algún comercio compraría regalos para sus hijos.  Les llamaba a diario, se preocupaba por ellos, por lo que pudieran sufrir con su separación. Había sido un "terremoto" por lo inesperado .

Con sus paquetes se paró en una esquina sin saber muy bien a dónde ir.  Consultó el reloj y al comprobar que ya era hora de almorzar, miró  buscando algún local en el que pudiera comer algo.  Estaba cansada y buscó un restaurante, ya que en una cafetería no podría estar más de veinte minutos.  Entró en uno y solicitó una mesa . El maître la condujo hasta un lugar discreto.  En otra contigua, estaban un hombre con una chica joven y por los gestos , debían tener una discusión. El estaba enfadado, pero aún más la joven que a todas vistas parecía hija suya.  Se fijó en la chica. Era muy guapa, pero debía tener un carácter infernal; entonces reparó en el rostro del hombre. Era de mediana edad y muy atractivo, pero le resultó extrañamente conocido
 
Clive

Rachel
 

- ¡ Claro es Clive !

Clive era el amigo de Brendan que había hecho de él en su boda por poderes. Hacía tiempo que no sabían nada suyo. ¿ Qué habría sido de él?  Deseaba saludarle, pero con esa tremenda discusión. . . era difícil interrumpirles. Esperaría a que se aplacaran y mientras comería. 

A los postres, la discusión había remitido y ellos se decidieron a almorzar de mala gana.  El apetito había huido y la comida estaba fría. Llamaron al camarero para que le trajera la cuenta y poder salir de allí

- Esto no ha terminado, Rachel.  De ninguna de las maneras te daré ni un céntimo para que te vayas a vivir fuera de casa. Eres muy jóven todavía. No sé qué es lo que piensas.  Termina los estudios en primer lugar y después hablamos
- Pero papá. . . No viviría sola, estaría con Margueritte
- Si por lo menos fuera  aquí. . .quizás, pero irte al exranjero y colgar los estudios, debes estar loca. . .Vámonos, no estamos en el lugar adecuado para una discusión. ¿ Lo sabe tu madre?
- No. Quería hablar contigo primero
- Pues ya sabes la respuesta

Se levantaban en ese momento e Iris les cortó el paso. . .

- Perdón, llevo un rato tratando de identificarte. No quería interrumpir la discusión. Clive ¿ no me conoces?
- ¡ Iris ! ¿ Cómo tú por aqui ?

Se abrazaron sonriendo ante la mirada extraña de la muchacha

- Pues estoy de turista
- ¿ Y Brendan, dónde está ?
- No,  él no ha venido, estoy yo sola
- Oye, tenemos mucho de que hablar. ¡ Qué alegría he tenido al verte ! Hace mucho tiempo que cortamos el contacto. . ., demasiado.  ¿ Quedamos para cenar esta noche?
- Encantada.
- Dime dónde te hospedas.
- Estoy en el Michelangelo
- Muy bien ¿ a las ocho?
- A las ocho.  ¿ Es tu hija ?
- ¡ Uy, perdona  no te he presentado. Rachel esta señora es Iris. Rachel ¿ sabes que en una ocasión me casé con ella?

Los dos adultos rompieron a reir cómplices de su casamiento por poderes representando a Brendan

- ¿ Qué dices, estuviste casado antes de mamá?
- Nooo . . ., simplemente hice de novio en un enlace por poderes.  Fué divertido, aunque entonces no hacía ninguna gracia. En fin. . . hace mucho tiempo,  y todo salió bien

Se despidieron abrazándose de nuevo ante la mirada risueña y extrañada de Rachel.

Puntualmente Clive avisó a Iris de que ya había llegado.  Ella bajó dibujando una sonrisa en su cara.  Se había alegrado de ver aquel viejo amigo y que tanto sabía de ellos.  Lo único que no la apetecía era contar todo lo ocurrido, pero sabía que era inevitable abordar el tema.

- ¡ Dios mio, Iris ! ¿ Cómo puede Brendan dejarte andar sola por el mundo ? ¡ Estás guapísima !
 

 

Iris avanzaba haca él sonriendo ante el piropo que Clive la dirigía, e ignorante de las preferencias de Brendan.  La llevó hasta un restaurante con todas las estrellas Michelín del mundo. Quería agasajar a su amiga; él fué de  los componentes de la pandilla cuando ocurrió "todo", que no apostó por su conquista, y también fué el depositario de las confidencias de Brendan. Era un amigo fiel y leal.

Sentados a la mesa del restaurante, Clive comenzó a preguntarla por los chicos, por Brendan, etc. lo que correspondía a una amistad de muchos años que hacía tiempo no se frecuentaban. Y lo que tanto temía Iris, la pregunta por Brendan, fué lo primero que él quería saber.  Minuciosamente Iris relató todo lo ocurrido en los últimos tiempos y su situación actual sentimentalmente hablando
 
 

- No me imaginaba algo así.  ¡ Pero si te adoraba ! . Es imposible que haya dejado de quererte, no me lo creo
- Pues así ocurrió, creéme
- No,  si no dudo de tu palabra. Es que todo es irreal. . . ¿ qué nos pasa? A mi me dejó mi mujer.  Discutíamos constantemente, algo no marchaba bien. . . hasta que una noche al regresar del trabajo, me dió la noticia: había conocido a alguien y me pedía el divorcio.   La cria con quién me viste, lo pasó mal, lo pasamos mal los dos. Fué duro, muy duro especialmente para ella. Se volvió rebelde, contestona, en fin ya lo has visto. . . Su madre se ha vuelto a casar y eso ha empeorado más las cosas.  En el fondo creia que volveríamos a vivir juntos, pero eso ya no era posible.
Aunque visita a su madre, su marido no le cae bien, y es una buena persona, pero no la es simpático, así que vive conmigo.  Quería irse al extranjero , pero sin terminar los estudios, en fin. . . un desastre
-¿ Qué está estudiando?
- Economía y solo la falta un año.  La doy ese plazo y después que se vaya si así lo desea, pero con la perspectiva de un trabajo. Si se quiere independizar que sea con todas las consecuencias
- A mi me pasó algo parecido con Vicky, sencillamente no había afinidad entre nosotras. ¡ Dios mio lo que yo hice por esa niña y al final ella adoraba a su padre y detestaba a su madre !  Afortunadamente conoció a un chico en Madrid, se enamoraron y ahora es la hija más cariñosa que existe.  Ignoro lo que la hizo cambiar, pero si no  tuviera a mis hijos, ahora no sé qué hubiera sido de mi vida
- Philip ¿ ha terminado de estudiar?
- No , le queda poco. Y ¿ sabes? es un excelente muchacho y muy cariñoso. La mujer que se case con él seguro que será muy feliz.  Ellos también lo están pasando mal
- ¿ Qué estudia ?
- Administración de Empresas. Está destinado a hacerse cargo de todo y se está preparando. Va a seguir los pasos de su padre
- ¿ Y Vicky ?
- Ella estudió periodismo. Estaba trabajando en un pequeño canal de televisión, cuando tuvo la idea de escribir una novela basada en la relación existente entre los O´Connor con mis padres.  Decidió investigar desde el principio y se trasladó a Madrid. Allí conoció a Luis, un chico magnífico que trabaja para sacar sus estudios de Medicina. Se enamoraron y Vicky decidió irse a vivir a España. Y allí está, feliz y muy enamorada. Viven juntos y piensan casarse cuando él termine. Le queda bastante; mientras tanto ella está escribiendo " Historia de dos familias", que seguramente sea como titule su primer libro.
- ¡ Vaya par de melancólicos nos hemos juntado ! comentó Clive riendo
- Ahora te toca a tí, dijo Iris
- ¿ Qué haces, tienes otra pareja ?
- Trabajo en lo mio, soy abogado. Y no,  no tengo pareja; salí escarmentado de mi mujer. Aunque no lo descarto, aún soy jóven . . .

Al terminar de cenar regresaron al hotel de Iris dando un paseo. Volverían a reunirse al cabo de unos días, ya que Clive debía acudir a un juicio en Providence. Iris regresaría a Irlanda al cabo de unos días después de volver a verse.

Acudieron al aeropuerto a despedirla Clive y Rachel. A la joven le caia bien la tal Iris.  Su padre le había contado someramente su historia de amor con Brendan y a la chica, romántica por naturaleza, se le había desbocado la imaginación

- Bueno, debo entrar. Dijo Iris refiriéndose a Clive y Rachel. Me gustaría que conocieras a mis hijos, seguro que tendríais muchas cosas en común. Me encantaría que vinieras a Dublín. ¿ Por qué no lo haces en verano?
- A mi también me gustaría. Por fín podría conocer el lugar dónde nació mi padre
-¿ No conoces Irlanda ?
- No. Mamá nunca quiso ir
- Es un lugar increible. Animate y ven este verano. Philip coincidirá en sus vacaciones y él te podrá enseñar todo lo que desees. ¿ La dejarás, Clive ?
- Si saca el curso adelante, lo prometó. Iremos los dos unos días.
- Estupendo os alojaréis en la mansión O´Connor. Ahora la habito yo solamente.  Tengo que irme. Dadme un abrazo

Se abrazaron y se despidieron, quedando en visitarla para el verano.

Brendan llegó a Madrid, sin avisar. Cuando llegó a su casa, todavía el ambiente estaba impregnado del perfume y la presencia de Iris que unos días atrás había abandonado España.  Llamó a su hija y quedó con ella en verse al cabo de un rato. Esa sería la entrevista más triste que jamás pensó tener con aquella muchacha a la que adoraba, quizás como para compensarla de los años en los que ignoraba su existencia.

Vicky llegó al cabo de una hora para ver a su padre. Se abrazaron con cariño y emoción, especialmente Brendan que se sentía totalmente hundido ante todo lo que estaba viviendo.  Le encontró más delgado y los cabellos grises abundaban más en su cabeza.  Por un momento a Vicky le dió lástima de ver a su padre tan triste y deprimido. Después de servirse un café, Brendan tomó las manos de su hija y sentándola en el salón, comenzó a relatar toda su vida.  Al igual que hiciera con Philip, no omitió ningún episodio por escabroso que fuera.  Necesitaba liberar su conciencia de todo, de lo pasado y lo actual. Tenía que recuperar a su mujer y no sería posible si seguía guardando "fantasmas  en el armario". La conversación fue larga y pormenorizada.
 
 

La hija le escuchaba sin parpadear; ahora comprendía todo lo que a ella no la encajaba de la historia.  Sentía un profundo dolor por ellos y en especial por su madre.  Lamentaba profundamente todo el tiempo de incomprensión, todo lo que la había hecho sufrir, siendo inocente de todo lo que había acontecido.  Sintió que la quería enormemente y pensaba pedirla perdón por todo su alejamiento. 

Con la cabeza entre las manos Brendan se desplomó llorando como una criatura. Había sentido vergüenza al relatar a su hija los episodios de su vida. Ahora se daba cuenta de lo incomprensible de su actitud hacia Iris, al haberla abandonado por otra mujer que no servía ni para descalzarla. Ya no sentía su ego herido, no le importaba nada más que hacer todo lo posible por recuperarla. Por pedirla perdón y hacerla feliz hasta el final de sus días.

- Tenéis que ayudarme. He desnudado mi alma ante vosotros, no me queda más que una sola cosa y es volverla a ver, pedirla perdón y si tengo la fortuna, volver a ser el matrimonio feliz que siempre fuimos, hasta que en mala hora creí sentirme más varonil por conquistar a una mujer que podría haber sido mi hija.  Fuí estúpido, torpe y cruel.  No pensé en el dolor que podía causar, sólo pensé en mi orgullo de hombre maduro.. .
- Ya, papá. . .  No me ha gustado lo que he escuchado y no hablo del motivo por el que vine al mundo. Eso fué una irresponsabilidad de juventud que si ella perdonó, no soy yo para hacer reproches. Pero lo de ahora si. .  Ha sufrido como no te imaginas, eras todo su mundo y la dejaste sola porque tampoco nosotros sabíamos nada y no estábamos a su lado.  Nunca se quejó, al contrario siempre te justificaba.  No puedo ni imaginar las noches en soledad que pudo llorar.  Creo que debéis dejar pasar un tiempo hasta serenaros los dos. Ahora hablarían los reproches y el dolor, y vuestro amor ha sido y es demasiado hermoso. Debéis recuperarlo, debes volverla a conquistar, hacerla saber que es lo más importante para tí
y que nunca jamás volverá a ocurrir.
Debo hablar con mi hermano y entre los dos veremos qué hacer.  Respecto a tu retiro, creo que no debes hacerlo ahora. Eres joven todavía, pero sí que Philip te ayude y poco a poco ir introduciéndolo.  Regular tu asistencia a la oficina y si llegáis a estar juntos de nuevo, dedicar a mamá más tiempo, que se sienta amada de nuevo.
- Ella ¿ está bien ? sólo os pido me digáis eso
- Si papá está bien. No podemos decirte dónde está ya que nos prohibió lo hiciéramos. Hablaré con Philip y lo haremos con ella; si nos da su permiso te comunicaremos su domicilio, pero tendrá que ser ella quién lo autorice.  Y ahora vámonos.  Cenaremos con Luis y su familia, así les conoceras. Igual hicimos con mamá y todo resultó francamente bien.
 
 
- De acuerdo hija.  ¿ Eres feliz ?
- Si papá, lo somos y mucho
- Está bien, Vicky, está bien.