rosafermu

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lunes, 19 de marzo de 2012

SEGUNDA OPORTUNIDAD- Cap.14º-LA VIDA

Comenzó su lectura...

No comprendía porqué tenía esa carta entre sus manos que sin duda no iba dirigida a él, pero comenzó a leerla pausadamente.  Habría alguna razón para que Lissy se la enviara

"  Mi queridísima Lissy ":

Si lees esta carta significará que ya no estoy a tu lado ...

--¡ Matt !... Es la carta que la escribiste antes de tu partida. ¿Por qué me la envía ?

Hacía tiempo que no veía a Lissy, pero la seguía añorando.  Decidió hablar con ella a ver si las piezas del puzzle encajaban, porque no entendía nada.

--¿ Lissy ? ¿cómo estás ?
--Jack qué bien que me llamas ¿ Estás bien ?
--Si, si.  Oye en el buzón tenía una carta que me has enviado, pero es una personal tuya que Matt...
--Si, si. Te la envié porque ahora si estoy preparada.  Te dije que cuando pasara un tiempo   te contaría lo que Matt escribió la víspera de su marcha, pues bien, he pensado que mejor la leyeras.  Me gustaría verte, pero este fin de semana no podré ir hasta Londres, tengo turno de noche.  Será la semana próxima en que tengo tres días libres. Arregla la c asa, pònla bonita porque te sacaré todos los fallos que tengas.  Dijo ella riendo
--Naturalmente ¿Crees que la tengo hecha una pocilga ?Está preciosa, te va a encantar.  Pero dime ¿ no me puedes adelantar algo de lo que quieres contarme ?. Me tienes en ascuas
-- No Jack, te lo tengo que contar en persona y espero que no sea tarde
--Tarde ¿para qué ? Me preocupas ¿te ocurre algo ?
--No, no, todo está bien, espero ...
--Bueno, pues si no hay más remedio, esperaré hasta que llegues. ¿Cómo vendrás ?
--En autobús.  En el primero que salga.  Te llamaré antes de partir. ¿ Vendrás a  buscarme ?
--¿Lo dudas ? naturalmente que iré.  Bueno pues me avisas. Cuídate
--Lo mismo. Adiós

No tenía ni idea de lo que aquello significaba. Quizás fuera la conversación pendiente que tenían desde su estancia en Africa.

--Seguro,   se trata de eso.

Siguió con lo que estaba haciendo y al concluir de ordenar las cosas, cogió el collar de Poppy para sacarle a dar una vuelta

Tal y como habían quedado Jack estaba en la estación de autobuses cuando el que traia a Lissy llegaba.

-- Lissy, Lissy

Jack llamaba a la muchacha que miraba a un lado y a otro buscando a su amigo. Se fundieron en un largo abrazo.

--¡ Dios, cuánto tiempo ha pasado !
--Si, una eternidad, respondió ella. Pero déjame ver cómo estás

Jack había adelgazado un poco. Unas incipientes arrugas en la frente se le marcaban y tenían sus ojos, siempre brillantes, una mirada algo apagada.

--Sin duda el trabajo le tiene agotado, pensó Lissy para sus adentros.
--Bueno, cuéntame lo que has hecho durante este tiempo que no haya sido hincharte a firmar libros
--Pues eso, firmas y firmas, pero estoy muy satisfecho.  Mis lectores poco a poco vuelven a confiar en mi, y el libro nuevo ya va muy avanzado
--¡ Estupendo ! y dime una cosa ¿ te has decidido ya ? ¿ se lo dijiste ?

Caminaban cogidos por la cintura contentos de estar nuevamente juntos.  Entraron en el coche de Jack y se encaminaron hacia la casa.  Jack había preparado una comida especial con uno de esos platos que a ella le encantaba.  Antes de salir había preparado la mesa y ella le dió las gracias satisfecha por las flores y los arreglos de la mesa



--Decirle ¿ qué, a quién ?
--¡ Cielo santo ! Me dijiste que te habías enamorado pero que ella no lo sabía
--¡ Ah, eso ! Pues no, todo sigue igual
-- Tienes que contármelo todo

Adornó la casa con las flores preferidas de ella, y dejó
 la mesa preparada para la comida ...
--¡ Vaya ! Es toda una mansión. ¡Jack, es preciosa
--Ven te la enseñaré.  Mira esta es tu habitac ión. Enfrente está la mia y aquella de allí es mi estudio de trabajo. Aquí un saloncito, la cocina, y ya está
--Para  ti solo está muy bien.

Poppy daba vueltas alrededor de Lissy y de Jack, contento y dando saltos.  Ella se instaló en su habitación y al cabo de un rato salió hacia el salón principal en donde Jack había instalado la televisión. No había traido mucho equipaje, de manera que tardó poco en colocar sus enseres en el armario.

--¿ Quieres un vermuth ?, le dijo Jack
--Si, con un poquito de Ginebra, no mucha

Ambos rieron y ella se sentó al lado de Jack.  Comenzó a hablar y poco a poco la charla derivó hacia la carta.

--Quería que supieras lo que en ella me decía.  Te conté el sueño extraño que tuve aquella noche y que a lo largo del tiempo se ha repetido.  Me desazona, no sé lo que quiere decir y poco a poco la imagen de Matt se va perdiendo.  ¿ Significa eso que voy olvidándole ?
--No, olvidarle no lo harás nunca. Fué una parte importante de tu vida, como en la mía lo fué Cristal.  Pero ellos desean que nosotros volvamos a vivir y su recuerdo se hace más suave, no tan doloroso como al principio.  Poco a poco las ganas de vivir, de disfrutar de los placeres de la vida, vuelven a nuestro día a  día, pero ellos siempre estarán ahí.  Son nuestro pasado, vivimos con ellos durante un tiempo, les amamos y nos amaron, eso no se puede borrar. Pero otros amores vuelven a vivir en nosotros y debemos amar nuevamente, porque de lo contrario nuestra vida estará vacia y amargada y ellos hicieron todo lo posible para que nosotros fuésemos felices.  ¿ Estás dispuesta a pasar página, ya ?
-- Creo que si.  Como has podido leer, Matt me pedía mirar a mi alrededor, pero lo que veo creo que no me ve a mi. En fin,...vamos a comer que tengo hambre.


La escuchaba atentamente....

Mientras ella hablaba, él la escuchaba atentamente. Le parecía imposible que estuviera frente a él, después de tanto tiempo..Tenía una serie de sensaciones entre alegria, nervios, pesimismo, admiración ...  No sabía como explicar lo que pensaba y sentía mientras ella iba desgranando sus dudas.

Comieron, y recogieron la mesa entre los dos riendo.

--Entre el vermuth y el vino de la comida...  Se me ha subido a la cabeza
--Ya te veo que no paras de reir... Ja, ja, ja.  Será mejor que salgamos a dar una vuelta con Poppy antes de que sea más tarde.

Empezaba a anochecer.  La sobremesa se había prolongado mucho, tenían muchas cosas que decirse.  Eran dos buenos amigos haciendo confesiones para calmar sus atribuladas almas.  Paseaban lentamente.  Ella cogida del brazo de Jack y alguna vez recostando su cabeza sobre el hombro de él.  Decidieron ir a comer a algún pub cercano, algo ligero puesto que la com ida se había prolongado mucho.  Dejarían a Poppy en casa y volverían a salir.  Y así lo hicieron.

Regresaron a casa. Lissy se quedó dormida enseguida sobre el hombro de Jack. Este la despertó para que se acostara. Mientras él plasmaría unos apuntes que le habían venido a la cabeza.

Apagó el ordenador, la luz y se fué a su dormitorio. La casa estaba en calma. Lissy dormía plácidamente.  Poppy en la cocina en su cama y él haría lo mismo.  El día había sido intenso.  Estaba nervioso, excitado por la novedad de la presencia de la chica.  Quería dormirse, pero el sueño se negaba a acudir  a sus ojos.

Silenciosamente la puerta de la habitación se abria y la silueta de Lissy se dibujaba en el umbral

-- Lissy ¿ ocurre algo ?
-- Mira a tu alrededor, mira a tu alrededor.  He tardado mucho tiempo en comprender lo que eso significaba, hasta que lo he visto claro.  Tú eres mi alrededor, siempre te he tenido cerca, siempre ayudándome, desde que me salvaste de morir por un autobús.  He estado ciega por un recuerdo durante todo el tiempo, pero ya no.  Y no me importa si me echas de la habitación, si me echas de tu casa por atrevida, no me importa. Eres tú a quién quiero, a quién necesito a mi lado para el resto de mi vida  ¿lo oyes ?

Jack estaba perplejo ¿ entendía bien lo que estaba oyendo?  Encendió la luz y de un salto se plantó frente a ella estrechándola entre sus brazos.

--Dios mio, ¡si no he hecho otra cosa que mirar a tu alrededor!  Te he querido ni se sabe desde cuando, tú eres esa chica a la que no me atrevía a decirle lo que la amo y la necesito.

Por primera vez se unieron en un apasionado beso.  Hasta ese momento sus besos habían sido como de hermanos, pero ahora eran dos enamorados que habían encontrado su camino en la vida y juntos lo recorrerían.


Pasaron la noche una en brazos del otro. De nuevo en sus vidas brillaba nuevamente la esperanza, habían dejado atrás los sufrimientos, las dudas que les había tenido alejados y unidos al mismo tiempo por las mismas experiencias.

Cuando ya apuntaba el día Jack, acariciando la cabeza de ella, preguntó

-- ¿Quieres casarte conmigo ?
-- Claro que si
--¿ Estás segura ?
-- Tan segura como que estoy contigo ahora
-- Pues entonces no se hable más.  Iremos esta misma mañana a arreglar todo para casarnos cuanto antes.
-- Se lo diremos a Tom y Therry
-- Mejor iremos a Bath, nos casaremos allí.  Por otro lado Therry no creo que esté en condic iones de viajar.  Cualquier día de estos dará a luz...

Ambos rieron felices besándose de nuevo

Ambos rieron felices ...
Riendo sin cesar, nerviosos y jugueteando, prepararon algo de ropa para viajar de nuevo.

-- ¿Te das cuenta de que llegué ayer, y hoy estoy de vuelta ? Pasamos más tiempo haciendo y deshaciendo maletas. ¡ Qué barullo !

Ante la reflexión de Lissy, Jack rió feliz al tiem po que la tomaba en sus brazos y empezaba a dar vueltas con ella, riendo.

Llegaron a Bath y fueron derechos a casa de sus amigos a comunicarles lo que habían decidido.  La única que estaba en casa era Therry, que inmediatamente se puso en contacto telefónico con su marido.

-- Tom, ¿ a qué no sabes quienes han llegado ?
-- Mujer, cómo voy a saberlo si estoy en el instituto y tú en casa ...
-- Calla, calla que siempre me interrumpes ... ¡ Jack y Lissy !
-- ¿Ocurre algo ?  Lissy partió ayer para Londres.  ¡ No entiendo nada !
-- Pues está muy claro. Han venido para casarse. ¡ Se casan, Tom, al fin van a casarse !
-- ¿Cómo ?  repítemelo
-- Que se casan y nosotros seremos los padrinos.

Riendo Therry colgó el teléfono.  Los novios se despidieron enseguida pues tenían mucho que hacer.  Habían de ir al Juzgado y abrir de nuevo la casa de Jack que permanecía cerrada, allí se instalarían hasta que una vez casados volverían a Londres.  Jack debía proseguir con su libro, ya comprometido.

La cermonia del enlace fué muy familiar, pero entrañable y preciosa

-- Os declaro marido y mujer.  Puedes besar a la novia.

La vida vuelve a nosotros.  Así estaremos hasta que la muerte nos separe...

Os declaro marido y mujer.  Puedes besar a la novia

Y en ello estaban, cuando un grito atenuado se escuchó en la sala del Juzgado.

-- ¡ Dios mio ! estoy de parto
-- Therry, Therry no me asustes ¿ ahora ?
-- Lo siento Tom, pero ya viene y deprisa.

Todos se pusieron nerviosos sin saber muy bien qué hacer. Por ser  más espacioso, decidieron meter a Therry en el coche de Jack y apresuradamente la llevaron hasta el hospital, pues el parto era inminente.  Rápidamente fué recibida por el médico  y conducida a la sala de partos.  Y así nació el primer hijo de Therry y Tom,. Una criatura preciosa.

Therry dió a luz una criatura preciosa ...

Llegaron a su casa de madrugada. Estaban felices. Ya eran un matrimonio, nada les separaría.

-- ¡ Vaya aventura !, dijo Lissy
-- ¡ Ya lo creo !

Pero eran felices, inmensamente felices.  Jack la tomó en brazos para cruzar el umbral entre risas.  Acariciaba su rostro con enorme ternura.   Veia su rostro querido c omo para convencerse de que era realidad lo que estaban viviendo.  Definitivamente habían dejado atrás su pasado.  La vida comenzaba allí en aquel momento.

No quería despertar, si es que aquello era un sueño ...

-- Mi amor, no podemos tener luna de miel.  Michael me está metiendo prisa para que acabe el libro.
-- No te preocupes.  No necesitamos un bonito paisaje para vivir nuestra luna de miel.  Mientras nos queramos, la viviremos en cualquier lugar de la tierra.  Cuando termines llévame a algún lugar tranquilo, solo para nosotros.  Será mágico.No hay prisa, tenemos toda la vida por delante.

Jack terminó su libro, y salió a la venta. Acudirían a la presentación, pero cuando iban a salir en dirección al lugar en donde lo presentaban. Lissy sufrió un desmayo, lo que alarmó a Jack.  Llamó inmediatamente al médico.  Acudió rápido y al reconocer a Lissy, giró la cabeza hacia donde estaba Jack que tenía el rostro lívido, temiendo recibir una mala noticia.

-- Otra vez no, Señor. Por favor. Ahora no, otra vez no.
-- Bueno, no se alarme.  Es de lo más normal. Van a ser padres. Es un clásico desmayo de recién embarazada. No obstante, mañana llévela a la clínica para hacerle unas pruebas. Por lo demás todo en orden. Enhorabuena futuro papá.

Jack no esc uchó más.  Abrazó al médic o emocionado y después a su esposa que sonriente le tendía los brazos.  Cumplirían su mayor deseo: ser padres.

El embarazo fué normal:  náuseas, antojos, olores especiales, etc.  Pero pasados los tres primeros meses, todo llevó su ritmo y en primavera  nació Rosalind, una preciosa niña de ojos azules como sus padres, y algo pecosilla, que reclamaba su alimento en brazos de su papá, el escritor más popular del país.  Había conseguido el mayor premio de su vida, el de ser padre. Un mes después del nacimiento de su hija le concedieron el premio al escritor del año.

No volvieron a separarse nunca, pero su luna de miel tardaron mucho tiempo en realizarla y la hicieron tres y no dos.

Recibió el mayor premio de su vida : ser padre ....

Rosalind tenía los ojos azules y era un poco pecosilla ....

Lissy se sentía la mujer más feliz del mundo. Tenía una familia ...


                               FIN DEL RELATO /    Segunda oportunidad

sábado, 17 de marzo de 2012

SEGUNDA OPORTUNIDAD - Cap.13º -VUELTA A CASA


Por fin Londres. El viajer había llegado a su fin. Era muy tarde para emprender viaje a Bath por lo que decidieron pasarían la noche en el apartamento de Jack y al día siguiente reemprenderían  el final de su periplo.  Llegaron cansados y enc argaron por teléfono una pizza para cenar, aunque no tenían demasiado apetito. Hablaban poco y ambos estaban serios, cansados.
A la mañana siguiente después de desayunar tomaron el coche y en un par de horas estaban de regreso a casa. Jack dejó en la suya a Lissy, para a continuación ir a buscar a buscar  a Poppy que había permanecido en casa de Tom y Therry. Volvió a casa de Lissy, pues le costaba despedirse de ella.

--Lissy ¿necesitas algo?
--No, todo está bien Jack ¿ por qué lo preguntas?
--Si no me necesitas regresaré mañana a Londres. Recuerda que tengo que presentar los relatos
--Si, desde luego. Perdona se me había olvidado inmersa en mis propias preocupaciones. Te deseo una inmensa suerte. Tienes que recuperar tu público, pero no dejes de escribir, por favor. No hemos hablado casi nada en estos días y sé que tengo una conversación pendiente contigo, no lo he olvidado, pero todavía no es el tiempo.
--Claro, lo entiendo y no te preocupes. Tardaremos  en vernos, pero te llamaré a menudo ¿de acuerdo? Si me necesitas llámame y vendré a tu lado.  Bueno pues me despido porque mañana quiero salir de aquí en las primeras horas y tú seguro estarás durmiendo. Prométeme que vas a cuidarte; aún te quedan vacaciones, descansa.

Jack la abrazó y le dió un beso en la frente. Tardaría mucho tiempo en verla. Ella seguía pensando en Matt y él debía alejarse. No le había insinuado absolutamente nada porque creia que ella debía superar definitivamente todo lo que le había tocado vivir. Esperaría, tenía todo el tiempo del mundo. Se dedicaría a escribir. Vertería en los libros el cúmulo de sentimientos y experiencias que había vivido. Ella le vió marcharse despacio,  andando por la carretera , y de nuevo volvió a sentir las palabras de Matt "mira a tu alrededor".Cerró la puerta tras de si y paseó la mirada por la habitación. No tenía ganas de hacer nada. Iría a casa de sus amigos.


Jack se despidió de Lissy, tardarían tiempo en volv er a verse ...

Jack comenzó a recoger sus cosas. Lo dejaría todo preparado para al día siguiente partir lo más pronto posible. Deseaba salir de allí del que hasta ahora había sido su hogar, pero estaba ella y le faltaba el aire cada vez que la recordaba.  Llamó a la señora encargada de mantener la limpieza y le dió instrucciones de que dejara vacío el frigorífico , puesto que tardaría en volver, y que cubriera los muebles con una sábana.

Y llegó a su hogar de Londres con Poppy en el asiento trasero. Lo habían cuidado sus amigos mientras ellos estaban en Africa, y demostraba su alegría por volver de nuevo a su antiguo hogar.

Entraron en  casa y Jack se derrumbó en su sillón preferido con el perro a su lado. Una idea le bullía en la cabeza: empezar de cero.  Y el comienzo era deshacerse de aquella casa que había compartido c on Cristal; ella estaría siempre en su vida, pero si quería llegar a algo con Lissy, debería empezar por irse a vivir a otro lugar.  Aún era temprano, así que cogió a Poppy nuevamente y se dirigió hacia una inmobiliaria para que se encargaran de vender su apartamento y consiguieran una nueva vivienda.  Eligió Myfair, era un barrio señorial, tranquilo, bonito y podía permitírselo, así que dejó sus datos en las oficinas para que le buscasen algo que se acomodase a sus deseos.

Después se dirigió a la editorial para ponerse de acuerdo con el editor y empezar la tourneé de la presentación de sus relatos. 

--Me alegro de que estés de regreso, le dijo el editor. Podemos comenzar la semana próxima. En primer lugar ciudades no muy grandes para finalizar en Londres ¿te parece?
--Correcto, me parece bien. ¿El martes?
--Estupendo, el martes. ¿Comemos juntos?
--Si claro, encantado

Cuando llegó a casa ya eran pasadas las cinco de la tarde. Se preparó un té y mientras lo bebía marcó el número de Lissy


Decidió pasar página defin itivamente. Vendería aquella casa.....

--Hola ¿cómo estás?
--Bien, bien. Creí que no me llamarías
--¿ Por qué no?
--No sé. Te echo mucho de menos¿Qué tal va todo?
--Muy bien. El martes comenzamos la gira. Voy a vender este apartamento. Viviré en Myfair, ya me lo están buscando
--¿Qué me dices? Eso si que es pasar página...
--Si,  y no creas que no lo he pensado. Me ha costado mucho llegar a esa conclusión pero creo que era necesario.Voy a escribir de nuevo. Tengo que seguir con mi vida.¿Y tú ?
--Dame tiempo, poco a poco. Todavía tengo que asimilar  nuestro paso reciente por Africa.
--Ya. Bueno no sé cuando podré volver a contactar contigo.
--Bueno, irás a dormir a algún hotel. No vas a estar todo el día presentando libros...
--Ja,ja. Claro, tienes razón
--Bueno, pues llámame sea la hora que sea. Echo de menos tu compañía, tu protección, tu cariño...

Lissy no pudo c ontener su emoción y rompió a llorar

--Eh ¿ qué ocurre?. Lissy, tienes que superar esa depresión. Matt no va a volver y no le gustaría verte así.Mira  a tu alrededor, estás rodeada de cosas bellas, de buenos amigos que te quieren y quién sabe si entre ellos encontrarás...
--¿Qué quieres decir?
--Pues que si sales, acudes a conciertos, tienes amigos... entre ellos puede que encuentres al hombre de tu vida. Las cosas ocurren cuando menos te lo esperas
--Tienes razón, pero es que me da tanta pena...Yo viva, buscando un nuevo horizonte , y él sepultado en una tierra a la que adoró y lejos del lugar que le vió nacer
--Pero él  eligió su camino. Decidió vivir allí y allí vivió el amor de su vida. Le amaste profundamente, le hiciste feliz, pero ya no está. No te sientas culpable de nada, porque no lo eres. Te lo digo por experiencia; yo viví en un infierno durante mucho tiem po, hasta que de nuevo el amor llamó a mi puerta
--¡¡¡ Jack !!! ¿ cómo no me has dicho nada? He sido muy egoista. Te he robado el tiempo de estar al lado de la mujer que amas, perdóname. No me di cuenta y ahora ella estará de uñas conmigo. ¡ Oh Dios mio !  ¿cómo he podido ser tan torpe !
--No, no. Ella ni siquiera lo sabe, es mi secreto
--¿No la has dicho que la amas?
--No. Ella está enamorada de otro hombre. Es de esos amores imposib les que alguna vez se cruzan en tu camino, ya ves.
--Jack, ¡ cómo lo siento! Díselo, quizás ella lo esté esperando. Eres tan bueno, tan generoso...

Un gran silencio se produjo entre los dos.  Era increible que Lissy no se diera por aludida. No tenía ni la más mínima esperanza de que ella se enamorara de él.  Decidió cortar la conversación antes de que fuera más dolorosa.

--Bueno, mañana te llamo. Cuídate y sal, no te encierres en casa. Cuando tenga el apartamento tendrás que venir a conocerlo
--Por supuesto, con eso ya contaba. Cuídate Jack. Hasta mañana
--Hasta mañana, querida

Jack colgó el teléfono lentamente sin dejar de mirarlo. Estaba triste. ¡ Hubiera sido tan fácil contarle que la  mujer de sus sueños es ella !, pero aún no está preparada. El fantasma de Matt flotaba entre los dos.
.



Acariciaba la cabeza de Poppy su gran amigo y compañero. El perro le miraba como si comprendiera la inmensa tristeza que de nuevo veia reflejada en el rostro de su amo. Con su rabito en movimiento quería expresarle que él le amaba y que siempre estaría a su lado.  Jack, como si comprendiera lo que el animal quería decirle, le sonreia y cogiendo su cabeza entre las manos, le dijo

--Vamos chico. Tu no me falles. Y ahora tranquilo; tengo muchas cosas que hacer

... vamos chico, tengo muchas cosas que hacer ....
Habían pasado un par de días cuando la inmobiliaria le avisó  que iría el agente a visitar el apartamento, pues tenian un posible comprador y al tiempo tenian otro por si le gustaba. Quedó de acuerdo en visitar el apartamento y hasta allí se dirigió.
La vivienda era espaciosa, cómoda y bonita, en el lugar que él deseaba. Tenía un gran ventanal en la habitación en la que instalaría su estudio. Mentalmente había hecho la distribución, y aceptó la compra del apartamento. La mudanza la realizaría de inmediato. Tuvo la suerte de que los visitantes y posibles compradores, quedaron satisfechos y en ambos casos se realizaron las transaciones de conformidad.

Jack instalado ya en su nueva vivienda pudo disfrutar de ella apenas un día, puesto que era lunes y al día siguiente comenzarían las presentaciones.  No obstante, estaba contento c on el cambio y se dispuso a llamar a Lissy para despedirse  de ella, pues no sabía cuando la podría llamar.
Tenia el apartamento deseado en el lugar deseado....
Las presentaciones eran todo un éxito. El público no se había olvidado de él y los relatos eran muy del gusto de las féminas. Eran románticos, y lo que no sabían es que eran retazos de su propia vida, que todo lo narrado en el libro eran sus propias viviencias.  En la portada se entremezclaban varias imágenes de los personajes protagonistas de la narración, entre ellas a modo de collage los rostros de Cristal, Lissy y el suyo propio  como fondo .  Estaba satisfecho y el asistente que le acompañaba en la gira daba cuenta día a día de los éxitos alcanzados en cada ciudad.  Michael Strauss estaba satisfecho, sabía que no se equivocaba con Jack:  le había recuperado.

La distancia había favorecido su ánimo que por otra parte no le dejaba mucho tiempo para pensar en nada que no fuera la firma de libros. Cuando a solas se quedaba en el hotel, después de hablar con Lissy,  trazaba algunos detalles para su próximo libro. Iba emborronando páginas con apuntes que luego plasmaría en el ordenador hasta formar su novela.  A propósito había ido distanciando la comunicación con ella. No quería abrumarla y él también necesitaba un respiro, pues el escuchar su voz le inquietaba siempre que la oia.

emborronaba páginas con ideas para su n uevo libro...

Por fín la gira concluyó en Londres como habían planeado en una de las más prestigiosas librerias de la ciudad. Era un honor que Strauss le había guardado en compensación a los pingües beneficios que había obtenido con la venta de los relatos.  El último día, agotado , rechazó la invitación a cenar del editor. Deseaba por fín estar en su casa, disfrutar de ella y terminar de colocar los objetos sin importancia que aún guardaba en una caja al no poder colocarlos antes de su gira.

Se sirvió un whisky y poco a poco fué desembalando los objetos. De pronto se acordó que en todos esos días ausente, nadie había mirado su buzón de correo. Lo dejó todo y fué a abrirlo. Había pocas cartas puesto que aún muy pocas personas conocian su nuevo domicilio

--Mañana me tendré que acercar al Apartado de Correos. Seguro que alguna carta ha ido a mi antigua casa, y las habrán devuelto.

Entre la correspondencia, encontró un sobre  con letra muy conoc ida por él. Lissy le había escrito.

--¿ Por qué ? había hablado con ella cuan do llegó a Lon dres y no le había comentado nada. ¡ Qué extraño !

Con curiosidad, dejó las otras , que eran de sus amigos, encima de una mesita y procedió a rasgar el sobre de la de Lissy, pero no era una carta de ella,


La carta no era de Lissy....


                 FIN DEL CAPITULO DECIMO TERCERO




viernes, 16 de marzo de 2012

SEGUNDA OPORTUNIDAD- Cap. 12º - La carta

... y despacio, comenzó a leer la carta...

Los trazos grandes, seguros, nerviosos de Matt, llenaban el papel .....

Lissy entró en su habitación. Encima de la cama dejó la caja con las pertenencias de Matt y la carta que le dirigiera a modo de despedida.  Se quedó mirando ambas cosas como ausente, c omo si no creyera que estaba en Africa y hubiera rezado ante la tumba de Matt. La daba miedo abrir la carta. Optó por ver de nuevo lo que contenía la caja. Acariciaba cada obejeto con infinito cariño y añoranza;. Conocía muy bien  aquellos objetos que ahora estaban entre sus manos. Sus gafas que siempre se le caían, y evocando está circunstancia sonrió. Su agenda vieja, gastada, pero entrañable en la que apuntaba todo lo que tenía que hacer al día siguiente,¡ como si no se saltara todo el orden que había de llevar!. El bolígrafo...   Lo tomó entre sus dedos com o si fuera a escribir, para sentir  el lugar en donde él posaba los suyos,   y poca cosa más.

Lentamente tomó la carta que tanto temía leer. Depositó un beso  sobre la escritura de Matt y con sumo cuidado para no romperlo procedió a su apertura.  Tenía los ojos cuajados de lágrimas, lo que hacía borrosa su lectura. Lo quería hacer despacio, como saboreando lo allí reflejado:

" Mi queridísima Lissy"

Si lees está carta significará que ya no estoy a tu lado, pero quiero que sepas que has sido la persona más importante de mi vida. Lo mejor que me ocurrió fué conocerte, aunque al principio de ello me resistía, pues  la diferencia en edad no me permitia hacerme ilusiones.
Tu fuiste una ráfaga de aire fresco en mi vida, y tu juventud consiguió disipar los años que te llevaba. Te amé intensamente, como nunca imaginé que un hombre pudiera amar a una mujer. Me infundiste ganas por luchar por aquello por lo que creia, con tu entrega me hiciste conocer eso tan maravilloso a lo que yo había renunciado: el amor.
El tiempo que vivimos juntos, a pesar de las dificultades, no lo cambiaria ni por todo el oro del mundo
Presentía que al partir no volveríamos a vernos, pero no quise dicirte nada y nuestro comportamiento fué natural, a pesar de que en mi último abrazo iba  mi despedida definitiva.
Sé que tu amor fué incondicional, que me amaste con ternura infinita y lealtad. Tengo que creerte que fuí tu primer amor y que también te hice "mujer", pero ya no estoy y eres muy joven. Guarda mi memoria en tu corazón, como un buen recuerdo, pero soy un capítulo del pasado. Te será difícil al principio, pero no renuncies a un nuevo amor.
Eres muy joven y encontrarás en tu camino a un buen hombre que te amará profundamente y tú le corresponderás. No  lo dejes pasar de largo  , porque en el transcurso de la vida, quizás no tengas una segunda oportun idad y  no tendrás la suerte de encontrar a una persona c omo la tuve yo al tropezar contigo.
Yo seré feliz si tu lo eres y sé que ahora no es así, pero mira a tu alrededor y escoge a alquien con quien compartir tu vida. Eres generosa y con gran capacidad de amar. No te costará trabajo, pero hazlo. No vivas de mi recuerdo, ese es un libro cerrado, abre de nuevo otro. La vida está llena de cosas buenas, disfrútala porque es corta y en cualquier momento se trunca.
Se feliz, amada mia, porque yo a tu lado lo he sido y mucho. Te quiero

                                                            Matt

" Se feliz, amada mia, como yo lo fui contigo...

Cuando Lissy terminó de leer la carta, estaba llorando desconsoladamente. Pasaba sus dedos por la escritura y evocaba su rostro quizás un poco duro, pero para ella siempre dulce.

--Matt, Matt ¿ cómo voy a ser feliz  si no estás?

Con la carta entre las manos se quedó dormida.  Con un sueño extraño e intranquilo. Se mezclaba la escena de su partida, lo vivido c on la guerrilla, el rostro de Jack y el de Matt mezclados. Matt le sonreia y le repetía una y otra vez: " mira a tu alrededor y encuentra a un buen hombre que te ame".  Sudaba y daba vueltas en la cama pues las palabras de Matt se repetían una y otra vez. La sonreia unas veces suavemente y otras soltaba su clásica carcajada, fuerte ,rotunda.

Jack la dejó dormir hasta que ella quisiera. Entretando él sentado en la terraza del hotel, empezó a escribir sus impresiones sobre lo vivido. Había decidido escribir todo aquello en un libro; tenía material suficiente y sería  bueno.

A media mañana Lissy  se dirigió a la habitación de Jack, pero al no encontrarlo fué  a la cafetería. Un camarero la dijo que había estado todo el tiem po allí, pero que había salido a dar un paseo.  Pidió un café y se tomó una aspirina, pues la cabeza parecía que le estallase. Tenía un fuerte dolor  por las emociones vividas y por los sueños tenidos durante la noche, que aún conservaba frescos en su memoria.  No tenía ganas de andar, se sentía agotada por lo que se quedó sentada en la mesa viendo como algunos turistas disfrutaban de la piscina.

Hacia la hora de la comida llegó Jack que al verla se dirigió hacia ella sonriente

--¿Cómo estás, conseguiste dormir?, la decía ésto mientras se inclinaba hacia ella dánbdole un beso en la frente

Ella contestó que su noche había sido extraña y deprimente. Unas palabras resonaban machaconamente una y otra vez :" mira a tu alrededor, mira a tu alrededor".  Se quedó mirando a Jack como si fuera la primera vez que le viera, como si se diera cuenta en ese momento de  cómo era Jack.Pensó que había tenido mucha suerte de contar con su amistad.  El viaje no había sido agradable debido a las circunstancias que les había llevado hasta allí, y sin embargo él estaba a su lado cuidándola, protegiéndola.

Se fijó en que tenía un rostro muy agradable, hasta guapo, unos ojos azules muy bonitos. El cabello era rizado y la tez algo morena. Que el timbre de su voz era agradable y que se comprendían  perfectamente porque ambos había vividos sus respectivas tragedias. Le dió una sonrisa agradeciéndole los desvelos que tenía con ella.

--Jack, he tenido una noche en la que  he pasado soñando cosas extrañas vividas y entremezcladas con todo, pero no tengo fuerzas pasra contártelo ahora. Todavía estoy impresionada y me duele terriblemente la cabeza. Sé que te lo contaré, debo contártelo, pero dame un poc o de tiempo

--Claro. No es necesario que me cuentes nada.Pertenece a tu vida, a tu privacidad.No te preocupes yo te quiero igual

Lissy no se dió cuenta de las palabras que él  había pronunciado. Interpretó que una amistad sincera cuenta de antemano con el cariño y no le dió importancia, au nque Jack lo dijo en otro sentido. Encontró a Lissy muy pálida y con profundas ojeras moradas, sin duda debido a la noche tan alterada que  tuvo y a los emocionantes momentos del día anterior


Hablaron poco mientras comían. Jack no quería forzarla debido a su dolor de cabeza y Lissy no lo hacía pensando en todos los acontecimientos ocurridos

Mientras tomaban el café de la sobremesa, Jack se aventuró a decir

--Y bien Lissy, ahora ¿ qué deseas hacer ?
--Regresemos a casa, Jack. Aquí ya he hecho lo que deseaba. Me voy tranquila porque Matt está en donde él hubiera querido estar. Regresemos y sigamos con nuestras vidas
--Bien. Pasaré a comprar los billetes y me informaré de cuando hay vuelo para Inglaterra. ¿Deseas hacer alguna última cosa, ver a alguien, o qué se yo. ? ¿ Se te ocurre algo?
--No, nada. Ya está todo hecho. Creo que ya no volveré por aquí.

Tendrían que transcurrir un par de días para tomar el avión que les conduciría a Londres. Los dedicaron a pasear y comprar algunos recuerdos para sus amigos.Lissy seguía sin hablar con él, pero no la preguntó, no quería forzarla. Ella se lo diría cuando estuviera preparada.  Los paseos fueron agradables, ambos querían olvidar todas las emociones que les condujeroan hasta  Africa.

Y llegó el día de la parida. En un taxi llegaron al aeropuerto deseando   volver a vivir la monotonía diaria, dejando atrás las fuertes emociones. Sentados en sus asientos, en el momento del despegue ambos juntaron sus manos y se miraron sonrientes: 


Aeropuerto de Lusaka ...

--Volvemos a casa. Lissy
--Si Jack. Ojalá estuviéramos allí
--Ten paciencia, en unas horas allí estaremos. Trata de dormir un poco. Habrán de transcurrir varias horas

Diciendo ésto la cubrió con la manta y miró como ella entornaba sus ojos

--Es como una niña desamparada y necesitada de cariño, Dios mio,  Pensó para sus adentros.


                             FIN DEL CAPITULO DECIMO SEGUNDO

jueves, 15 de marzo de 2012

SEGUNDA OPORTUNIDAD- Cap. 11º - Las noticias

Jack

Lissy
Cuando Jack se levantó, ya Lissy estaba desayunando e impaciente por comenzar sus pesquisas.

--Buenos días ¿has descansado?
--Ni un minuto. Estaba tan nerviosa que no he hecho más que dar vueltas en la cama

Jack la miró con cariño y acarició una de sus mejillas

--Tranquila, ya queda poco. Verás que dentro de nada puedes relajarte.
--No estoy tan segura. Aquí todo es distinto, con más calma, sin prisas. De todas formas estoy deseando empezar las gestiones

Al cabo de una hora ya estaban preparados, y se encaminaron hacia el hospital. Primero hablarían con el director y verían si los objetos personales de Matt, si es que los tenía, los habían conservado. Si allí no obtenían respuestas a sus preguntas, irían la Ministerio, y por último se acercarían al poblado de donde salieron y no regresaron jamás.


Frente a la fachada del hospital, se pararon un momento...

Llegaron frente al hospital. Lissy  se agarró al brazo de su compañero. Tenía miedo a lo que se iba a enfrentar y  temía que todas las gestiones iban a ser infructuosas. Al ver la fachada del hospital, a pesar de haber sido pintada para cambiar un poco su aspecto, le vinieron a la memoria todos los días vividos con Matt; aún su memoria se hacía patente, máximo en aquel lugar que era al que se dirigía cuando murió.

Jack pasó su brazo sobre el hombro de ella para infundirla valor. Fué él quién  se adelantó hasta la recepción y preguntó a la enfermera que les atendía si podían hablar con el director.  Lissy se identificó y la enfermera le expresó sus condolencias. 

Estaban en esos trámites, cuando de pronto una voz conocida sorpendió a Lissy y la hizo girar  la cabeza en la dirección de donde provenía la llamada

--Señorita Lissy, señorita ¿ no se acuerda de mi ?
--¡ Tom ! ¡ Cómo no me voy a acordar de ti, después de lo que vivimos !

Tom, era el enfermero que junto con ella y Therry atendían a los enfermos el día del ataque de la guerrilla y juntos permanecieron en el zulo que les protegió  de los asaltantes.  Se fundieron en un abrazo y Lissy se derrumbó llorando sobre el pecho de aquel hombre, que impecablemente vestido la había iderntificado


...era Tom, el enfermero que atendía junto con ellas a los enfermos del hospital...

--Vengan, vengan a mi despacho. Ahora soy el ayudante del director. Creyeron conveniente darme esta recompensa por lo que ocurrió en el poblado. Ahora tengo un empleo fijo y seguro
--Dime Tom, he venido hasta aquí por ver si puedo recuperar los restos de Matt. ¿Se pudo rescatar su cadaver? Desde Londres no ha habido forma de conseguir noticia alguna
--Yo fuí al consulado ingles a ver si me podían facilitar su direc ción y de esta forma ponerme en contacto c on Vd.  Si Lissy, con mucho esfuerzo conseguimos recuperar sus restos y enterrarlo en donde él hubiera querido descansar: en el poblado.  Las autoridades fueron generosas y agradecidas y han puesto su nombre a ese pueblecito. Se llama poblado de Matt Damon , y he de decirla que su memoria y la de todos nosotros es respetada y querida, especialmente la de Matt , al haber perec ido en aquellas tierras.  En cuanto me puse bien, solicité del hospital me dieran todos los objetos que el doctor tendría en su despacho y en una caja los tengo recogidos y que la entregaré ahora mismo.  Aguarde un momento, por favor.

Mientras esperaban el regreso de Tom, Lissy y Jack se fundieron en un abrazo. La muchacha lloraba convulsa. La emoción era intensa y Jack abrazaba su cabeza para consolarla. La entendía perfectamente ya que él había pasado por ese trance hacía tiempo

--Aquí está , Lissy. En esta caja he guardado lo que él tenía : un bolígrafo, su agenda, una fotografía, un encendedor, sus gafas y poca cosa más. 


... volvió con una caja en la que había guardado los objetos de Matt ...

--Lissy, tengo algo más.  La noche anterior a su partida, Matt me entregó una carta dirigida a usted que debía entregársela si a él le ocurría algo.  Sabía que había peligro con la guerrilla tan cerca, pero a ninguno de nosotros nos comentó nada para no alarmarnos, porque si usted se enteraba le disuadiría de emprender el viaje, y no tenía más remedio que venir a Lusaka, porque era urgente el suministro de medicinas. Tómela.

Lissy extendió sus manos temblorosa como si la diera miedo coger aquella carta que era la despedida de Matt. Estaba aterrorizada, creia que había superado su pérdida, pero allí en el mismo escenario en donde había ocurrido todo, se hacía más patente su recuerdo.  Miraba la misiva fijamente sin atreverse a abrirla. Por fin dijo

--Jack, guárdamela tú, por favor. Necesito leerla a solas,  tengo miedo...
--¿Quieres que nos alejemos y así puedas leer lo que está escrito?
--No, no. Es que no lo esperaba y tengo que dejar pasar un rato para asimilarlo.  Tom,¿ podrías indicarme cómo puedo llegar al poblado?.  Deseo visitar su tumba
--Naturalmente. Espérenme un minuto. Voya a pedir al director permiso y yo mismo les acompaño. De vez en cuando voy . Fué un gran hombre y le estoy muy agradecido. Pasamos buenos ratos a pesar de todo y lo que tengo ahora se lo debo a él, que me enseñó todo lo que sé.  No tardaré

Lissy temblaba como una niña pequeña. La angustia de Jack era grande, pues quería evitarle todos los malos ratos por los que estaba pasando, pero no podía ayudarla . Era su duelo y tenía que pasarlo. Eran momentos tristes aún no superados y ahora más patente al no haber podido llorarle cuando ocurrió todo.
Tom volvió y los tres se encaminaron a un jepp prestado a Tom para tal menester.  De nuevo el paisaje africano envolvió a Lissy y fascinó a Jack. El paisaje con la fuerza intensa de los momentos que estaban viviendo, se grababan en su retina y en su memoria. Era la primera vez que veia  algo tan hermoso c omo aquello. Lo describiría en algún relato,  pensó


El paisaje africano, les cautivó...

Lissy no sabría decir el tiempo que llevaban viajando. Estaba absorta pensando en lo que tendría que leer en la carta que cuidadosamente guardaba  Jack. Eran sus últimos pensamientos, en las últimas horas de su vida

Salió de su ensemismamiento cuando el c oche paró frente a un cuadrado de tierra con una cruz, una placa y algunas flores.  Salieron del coche y Jack tomó por la cintura a Lissy, pensando que se iba a desmayar de un momento a otro.  No ocurrió asi. Lissy se hincó de rodillas ante la tumba de Matt y tapándose la cara con las manos, sollozaba silenciosamente , pero inconsolable


Lissy se hincó de rodillas frente a su tumba...

A lo lejos se oian cánticos del cercano poblado y en su dirección unas mujeres venian con algunas flores en la mano.  Al cabo de un rato Lissy levantó la vista y vió como las mujeres depositaban las flores sobre la tierra reseca de Matt.  Una de ellas la dijo unas palabras que Lissy entendió

--Gracias, nos ayudó a curar a nuestros hijos. Era un buen hombre. Nunca le olvidaremos.

Lissy la sonrió y levantándose  pidió a Tom les llevase hasta el poblado, quería verlo por última vez.  Tardaron poco en llegar, pues habian decidido  que la tumba del doctor, estuviera entre ellos, de esta forma su alma siempre les protegería.  Matt amaba profundamente aquella tierra que no hubiera cambiado por nada. De no haber ocurrido su muerte, seguramente hubieran vivido juntos en aquel lugar toda su vida, sin embargo no se sentía con fuerzas para volver a establecerse de nuevo allí

Llegaron al poblado. Las voces se habían corrido de que la señorita con el pelo de oro, había vuelto a buscar el alma del doctor para llevársela lejos

Lissy tuvo que explicarles que solamente venía a ponerle flores y rezarle.

--Estaos ttranquilos, no me llevaré su alma. Se quedará aquí siempre, puesto que él quería estar y morir aquí.

... y llegaron al poblado...

Eran gentes sencillas, cariñosas y agradecidas. Enseguida sacaron a los niños de sus casas y se los presentaron a los visitantes.  Lissy abrazó a cada uno de ellos emocionada. Se despidió de todos mirando hacia el lugar en donde había estado su humilde hospital, en cuyo emplezamiento habían levantado otro que ahora estaba atendido por un joven doctor y dos monjas.  Se dirigió por último hacia donde estaban los sanitarios, que supieron en todo momento quién era aquella visitante.  Se abrazó a cada uno de ellos y emprendierron el viaje de regreso a Lusaka.

Llegaron muy tarde. Jack, ya en el hotel, entregó a Lissy la carta y dándole un beso en la frente salió de la habitación dejándola sola.  Antes le dijo

--Estaré en mi habitación. Llámame si me necesitas sea la hora que sea. Buenas noches y trata de descansar, aunque sé que va a ser difícil, pero inténtalo.  Cerró la puerta tras de si, y cabizbajo abrió la puerta de su habitación.  Se tumbó en la cama mirando al techo y aguardando una llamada de Lissy, que no se produjo en toda la noche  Hacía calor, estaba cansado, desvelado y preocupado por ella, aunque sabía que debía dejarle sola. Tomó un libro, pero no se concentraba en la lectura. Decidió entonces escribir en un cuaderno la impresión que había tenido al pisar a quellas tierras. Y poco a poco escribiendo, vió amanecer. Un nuevo día ¿les traería más sorpresas?


Decidió escribir en un cuaderno lo sentido en ese día....

                                        FIN DEL CAPITULO DECIMO PRIMERO

martes, 13 de marzo de 2012

SEGUNDA OPORTUNIDAD-Cap. 10º - DE NUEVO AFRICA

Decidió dar un giro a su vida...

Jack estaba seguro de los sentimientos que albergaba hacia Lissy, pero esperaría. Deseaba ofrecerle algo más, y pàra ello iba a escribir de nuevo. Por mucho que le costara; empezaría por unos relatos cortos sobre su propia vida. Los novelaría con otros nombres y otros lugares, añadiría romanticismo y aventura. Luego sobre la marcha ya vería.  No le diría nada hasta verlos publicados. Mientras transcurriría el tiempo hasta viajar a Arica.Sólo entonces le expondría sus sentimientos.

--Que Dios me ayude
 
 Porque otra pérdida no lo soportaría. Sería su hundimiento definitivo  Comenzó a escribir en el ordenador capítulo a capitulo. Ahora tenía un estíumulo: conquistar a Lissy, ella era la artífice del cambio.
 
--He de volver a Londres, pero será c uestión de un par de días

Le comunicó a Lissy. No le quiso decir que iba a la editorial a entregarles los relatos que había escrito. Deseaba fuese una sorpresa

--¿Me llamarás? te voy a ec har de menos. Me he acostumbrado a que salgamos, a que vengas a buscarme al hospital. Me he acostumbrado a ti.

Le había dicho ésto último mirándole a los ojos, con un a expresión que nunca, hasta ahora, había tenido.Jack la miró también, muy serio. No quería hacerse ilusiones. Primero ella debería enfrentarse a sus recuerdos allí en don de se produjeron y de acuerdo a su reacción le confesaría que la amaba. Si las cosas no iban bien para sus sentimientos, callaría para siempre.

Miró hacia arriba delante del edificio...

Con Poppy como compañero, Jack emprendió el viaje.Estaba esperanzado, pero también sabía que la tarea de convencer al editor no lo iba a tener fácil, pero si había sido capaz de superar la muerte de Cristal y volver a enamorarse, sería capaz de convencer a aquel tozudo editor; además lo quería hacer por Lissy.
Después de dejar a Poppy en casa y cambiarse de ropa por una más elegante, se trasladó a la editorial. Al llegar frente al edificio lo miró, tragó saliva e insuflando aire a sus pulmones para expulsarlo posteriormente, se dijo

--Vamos allá

Se plantó delante de la recepcionista y la pidió anunciase  su llegada a Mr. Strauss

--Un momento, por favor, enseguida le aviso.Pulsó un timbre  al despacho del editor
--Mr. Stratford desea verle.¿Puede pasar?
--¡ Jack !, desde luego. Hágale pasar inmediatamente
--¡ Jack, muchacho! ¿qué haces por aqui?
--Pues, a verte y a traer ésto a ver si te interesa. Es lo primero que he escrito en mucho tiempo, de momento, porque pienso hacer un gran libro que tengo en mente.  Si no lo quieres, lo entenderé. Acudiré a otra editorial. No habrá  prblema.
-- A ver, déjame le eche un vistazo  Leyendo el principio y el final, sabré si merc e la pena. Te conozco lo suficiente c omo pasra saber si es bueno o  no. La última vez que nos vimos fué muy desagradable.


Mr. Strauss...

El editor no se limitó a leer las primeras páginas, sino que continuó leyendo, leyendo, hasta casi la mitad del relato. Jack impaciente le preguntó

--¿ Y bien, qué te parece?

Strauss se quitó las gafas lentamente y mirándole de frente le dijo

--Es estupendo, has vuelto a ser lo que siempre has sido: un gran escritor. No necesito leer más. Ya estoy impaciente por ver ese libro que me anuncias. ¿Para c uando?
--Tendrá que ser para dentro de un tiempo. Voy a realizar un viaje e iré escribiendo sobre la marcha. deseo que sea el más grande que he escrito
--Haremos marketing y presentaciones y rec uperarás de nuevo a tus lectores que aún no te han olvidado.
--Hay una cosa, Michael, en Julio parto a mi viaje, no dará tiempo. Espera a mi vuelta y así transcurrirá menos tiempo hasta la edición del próximo.
--De acuerdo, está bien. Necesitarás un adelanto ¿no?
--No. En este tiempo he sido profesor de instituto y me he ganado la vida muy bien. ¡ Hasta tengo ahorros!
--¿Y ese  milagro , que ha ocurrido en tu vida de nuevo? ¿has conocido a alguien?.
--Cierto, a alguien que me ha comprendido y ha obrado el m ilagro de que volviera a escribir
--Sin duda se trata de una mujer. Sólo ellas obran los milagros
--Estás en lo cierto, pero nunca olvidaré a  Cristal. Ünicamente la he aparcado en otro lugar del corazón Ella fué tan importante en mi vida com o ahora lo es ésta.
--No me vas a decir de quién se trata ¿verdad?
--No, porque ni siquiera ella sabe lo que la quiero. Tendrás que esperar un tiempo
--Sabes que te aprec io. Hace muchos años que nos conocemos y lo pasé m al c uan do Cristal se fué, pero mereces volver a vivir. Eres jóven y debes formar la familia que con ella no pudiste. Seguró que desde el cielo te ve y te apoya.  Bueno, nos estamos poniendo melancólicos y debemos estar alegres. Te invito a cenar
--Hecho. Tengo que hacer unas compras, así que pasare a por ti como a las ocho¿te viene bien ?
--De acuerdo. Aqui te espero, ¡ ah ! y enhorabuena: has vuelto a la vida.

La cena transcurrió cordialmente entre los dos buenos amigos. Se retiraron tarde pues es muc ho lo que tenían que contarse  Como cada vez que regresaba a Londres, antes de partir de regreso a Bath, Jack depositó unas flores en la tumba de Cristal

--Cristal, mi amor, porque siempre lo serás, pero ahora tengo una nueva ilusión, un nuevo amor por el que luchar y yo sé que tu me comprendes y me apruebas, pero...  Necesito tu ayuda: ella no lo sabe. Debo esperar hasta nuestro regreso y te pido me ayudes a tener paciencia y a lograr que ella se enamore de mi como yo lo estoy de ella. Deseo, necesito ser feliz.Quiero estabilizarme, recuperar mi vida Sé que solamente ella puede lograrlo. Ayúdame por favor, siempre estarás ahí.  Has sido una parte importante de mi vida, pero quiero volver a sentir lo que tuve contigo: amor. Ayúdame, por favor.

No pudo evitar emoc ionarse de nuevo, como de nuevo volvió a evocar el rostro de la que fuera su esposa. La evocaba sonriente como dándole su aprobación.´Con paso ligero y tranquilo, se dirigió al coche para emprender viaje de regreso. . . , a Lissy


... evocaba el rostro de Cristal son riente...

--Vámonos Poppy nos vamos a casa

Los trámites para el viaje se fueron realizando:vacunas pasaportes, certificados, etc. Por fin llegaron las tan deseadas y temidas vacaciones.  Ambos viajeros estaban impacientes a la par que nerviosos. La víspera de la partida, se reunieron los cuatro amigos a cenar a modo de despedida. Entre los cuatro flotaba la ansiedad del viaje, pues todos sabían lo importante que era  para Lissy.

Durante la sobremesa Therry comunic ó a sus amigos que  estaba embarazada. El alborozo fué unánime. Tom, por supuesto, ya lo sabía. Therry quiso decírselo a sus amigos pues sabía lo importante que era para ellos la vuelta a Africa. Para Lissy su encuentro con el pasado, para Jack porque se había percatado, aunque no dijera nada, de lo que el escritor sentía por su amiga, y de que la felic idad de ambos sería distinta a su regreso a Inglaterra.

Temprano partieron hacia Londres. Dejaron en el garaje el coche y en un taxi se dirigieron al aeropuerto


... llegaron al aeropuerto en taxi

Fueron llamados por  altavoces, y todos se dispusieron a embarcar rumbo a Africa.  Lissy estaba nerviosa, impaciente y hasta  algo pálida.  Jack trataba de distraerla sin conseguirlo. Solamente ella sabía lo que pasaba por su cabeza y que él presentía.  Se sentía muy unido a ella y le daban ganas de abrazarla  y acurrucarla como si se tratara de una niña. Quería que ella no sufriera, que apartara de su mente todos los malos recuerdos, pero sabía que no podía hacer nada al respecto.Debía ser Lissy quién viviera de nuevo lo pasado.

Pasaron las horas y  se vió en el aeropuerto que había abandonado hacía tiempo con la idea de que nunca más volvería, pero allí estaba de nuevo. Emprendería una labor dificil en aquel territorio, averiguar el paradero del cuerpo del que fuera su amor y darle cristiana sepultura, aunque presentía que sería un a labor harto difíc il, casi imposible.

En un taxi se desplazaron a la ciudad y buscaron hospedaje en un hotel. Ya era tarde y ese día no podrían hacer nada, lo que impacientaba más a Lissy


Era un hotel, precioso de acuerdo con el lugar...
--
Después de cenar y sentados en el bar del hotel planificaron lo que hacer al día siguiente. Jack trataba de sosegar a la muchacha, que deseaba ardientemente, que necesitaba,  obtener alguna respuesta.

--Yo creo que lo primero es ir al hospital, a ver si allí saben algo. Después al ministerio de Sanidad, si no obtenemos respuesta.  ¿Ejerc ía también en Lusaka, verdad?
--Si, acudía dos veces en semana
--Bien, pues allí además de información supongo que habrán guardado sus efectos personales, los que tuviera en el hospital ¿te parece?
--Desde luego. No sé qué hubiera hecho si no llegas a venir conmigo. Estoy confusa, desorientada. No sabría por dónde empezar. Tú sin embargo¡ lo tienes todo tan claro !
--No creas, yo también estoy impaciente por solucionarlo todo. Me va mucho en ésto
--No te entiendo
--Ya lo entenderás. No es una tarea fácil. Yo también estoy impaciente por cerrar ese capítulo.

Cada uno de ellos, muy tarde, se dirigió a su habitación. a Jack le costó mucho coger el sueño, pero Lissy  no pudo dormir en toda la noche.


Lissy no pudo dormir en toda la noche...


                                   FIN DEL CAPITULO DECIMO