rosafermu

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viernes, 18 de marzo de 2011

LOS O'Connor - Capítulo 12 / DE NUEVO IRLANDA

BRENDAN

IRIS
CAPITULO 12º:  DE NUEVO IRLANDA

Iris no dejaba de pensar en el giro que habían tomado las cosas. Su preocupación iba en aumento a medida que los días transcurrían y se acercaba la fecha de volver a Irlanda para la lectura del testamento de Phillip. Cada noche ante su retrato le suplicaba que la ayudara a solucionar aquella situación tan complicada. Una cosa tenía clara : no iba a renunciar a su hija, por lo tanto nuevamente tenía que ser la sacrificada y tomar la determinación de trasladarse a vivir a donde Brendan vivía.
Por su parte Brendan no estaba contento con la carta que se había sacado de la manga. No estaba satisfecho con el ultimatum que le había dado, pero no veía otra salida para normalizar su vida con Iris y con la niña. ¡ La niña ! Cada vez que la evocaba una ola de ternura le subía hasta la garganta. Sus sentimientos habían cambiado tanto en pocos días que le parecía increible que hubiera vivido sin tener esos sentimientos hacia la pequeña, y por qué no decirlo, hacia su madre también.
No le había querido llamar; muchas veces había descolgado el teléfono para al menos oir su voz, pero había colgado sin llegar a marcar el número. No se sentía con fuerzas. Estaba  enfadado, pero no sabía muy bien por qué y con quién, o quizás lo estuviera con él mismo.
Había estado unos días de viaje después de regresar de España. Solo ,en el campo, con sus pensamientos y sus sentimientos porque algo había descubierto que tenía oculto sin saberlo en su memoria: la primera vez que la vió cuando era una niña y había perdido a sus padres.
Se dió cuenta que desde entonces sentía curiosidad por ella.¿Curiosidad, o algo más? De repente se dió cuenta de que siempre la había tenido ahí y que fué ese recuerdo el que le hizo salir huyendo cobardemente ante el daño que le había infringido y que en lugar de reaccionar, le negó su ayuda y consintió en que manejasen la vida de los dos entre su padre y su tío.
¡ Si ella supiera que lo que le mueve a ese planteamiento es poder reconquistarla!Pero está tan ciega de rencor que no lo ve, sólo ve que de nuevo la está agrediendo, cuando todo lo que desea es su felicidad y la de  la niña.
Sonó el teléfono en el domicilio de Iris. " Dígame " y al otro lado del teléfono hubo una breve pausa y enseguida la respuesta "¿Iris?" " Sí, ¿quién llama?"
"Soy Brendan, ¿cómo estás, y Victoria, está bien?"
"Si,si, desde luego. Las dos estamos bien. ¿"Llamas por lo del testamento?
" Si, será  el próximo fin de semana, para facilitarte el desplazamiento en tu trabajo"
" ¡Oh, gracias! has sido muy amable y has pensado en todo. Se nota que estás acostumbrado a manejar estas situaciones"
"¿Lo dices con ironía?"
" Por supuesto que no, no era esa mi intención. De acuerdo, pero me tengo  que llevar a Victoria, no tengo con quién dejarla"
´"¿Habías pensado dejarla en Madrid, es que crees que no tengo ganas de verla y abrazarla?"
" Mira no tengo ganas de discutir, me duele la cabeza, pero..."
"Pero ¿qué?"
"¿Sabes que existen unos aparatos llamados teléfono con los cuales comunicas en el acto con otra persona?. Pues eso que podías haberle llamado si tanto interés tenías por ella"
"No pierdes ni un momento de reprocharme algo, ¿eh? Habrás de saber que no te he querido llamar para no presionarte. Creo que ya tendrás la decisión tomada porque en cuestión de pocos días lo tendrás que decidir"
"Bueno, ¿quieres hablar con ella?"
"Naturalmente, no sé qué concepto tienes de mi"
"Pues mira ahora que lo dices, no muy bueno. "
"En verdad voy a creer que somos incompatibles. Sea cual sea la circunstancia a la primera de cambio nos estamos atacando y esto no puede ser. No es esa mi intención; quiero llevarme bien contigo porque significas mucho para mi. Anda dile a Victoria que se ponga"
Habló con su hija mientras Iris reflexionaba del por qué de su actitud en cuanto escucha su voz. ¿ Por qué le hablaba de esa manera, si todo lo que quería era escucharle?
En un vuelo regular y sin anunciar su llegada, Iris de la mano de Victoria llegó al hotel en donde iba a hospedarse el tiempo que estuviera en Dublín.  Llamó por teléfono a Sean y le comunicó que ya  Habían llegado . Le preguntó por la hora y el domicilio donde debería reunirse y al tiempo le dijo:
"Sean tendré que llevar conmigo a Victoria, no tengo dónde dejarla. Espero que no importe"
"¿Cómo va importar?, pero vamos hacer una cosa. Louise vendrá conmigo al abogado y ella se encargará de entretener a la pequeña mientras nosotros solucionamos el papeleo, ¿ te parece?"
"Si de acuerdo.¿Has hablado con Brendan? porque me comentó en una ocasión que tenía que hablar seriamente contigo."
" Si, lo ha hecho y me echó una bronca terrible. Pero con el descubrimiento ha salido ganando. El mismo lo reconoció y he de decirte que está loco de contento con la niña y....con la madre."
" Por favor, Sean, no digas eso. No hay vez que hablemos que no salgamos discutiendo"
"Si pero en tu pais hay un refrán que dice: amores reñidos, son..." Ya sabes el resto. Nos vamos a llevar muchas sorpresas todavía. Acuérdate de lo que te digo. Susan te pondrá al corriente en cuanto sea posible. Oye que pasaremos a buscarte. La cita es a las diez, pero estate lista a las nueve, así tomamos café antes de irnos. Y ¿ por qué te has hospedado en un hotel? Brendan tiene piso en Dublín, podías haber ido a su casa, que mirándolo bien también es la tuya." Y rió...
"Sean, por favor qué cosas dices. No me puede ver ni en pintura y me voy a hospedar en su casa, ¿para crear más violencia?, no gracias, ya hay bastante."
" Bueno, pues será hasta mañana. Cuídate y dale un beso a mi nieta. Menos mal que ya no tendré que fingir más, por favor solucionarlo de una buena vez"

Puntuales, Brendan, Sean y Louise acudieron al hotel a recoger a Iris y Victoria. Los abuelos  después de abrazar a Iris se dirigieron a la niña que fué abrazada con inmensa ternura por Sean que con ojos vidriosos por la emoción murmuró: por fin, por fin.
Brendan , con una mirada larga hacia Iris, le dijo "¿ cómo estás?. "Bien", respondió ella mirándole también con fijeza.
"Bueno,  tomemos un café y después nos vamos, o llegaremos tarde", anunció Sean.
En el bufete ya estaban Susan, Thomas y Olivia. Cuando hizo su aparición el resto de la familia, Olivia no pudo por menos de hacer un gesto de desagrado al encontrarse de nuevo frente a Iris. Apenas se saludaron y se sentaron esperando la entrada del abogado. Brendan lo hizo junto a Iris y Sean. Brendan sin saber muy bien por qué, cogió la mano de Iris y con una sonrisa le dijo ." todo saldrá bien, no estés nerviosa"
Por primera vez Iris le miró sin rencor y con agradecimiento. Con una sonrisa le indicó que estaba tranquila y él no le soltó la mano, ella tampoco la retiró. Sean sonrió al ver la escena.
El testamento se leyó y vieron una cinta que había grabado Phillip en la que explicaba el porqué de sus decisiones. A su ex mujer le dejaba una buena cantidad de dinero como compensación a su fallido matrimonio. Lo que causó más sensación fué la disposición en que dejaba a Iris una fortuna en metálico y todas las acciones de la Compañía, con la salvedad de que sería Brendan quién le asesorara para cumplir con su cargo de directiva. A la pequeña Victoria también le dejó en herencia una fortuna que debería administrar su padre hasta su mayoría de edad.
Iris se emocionó al ver y escuchar la voz de aquel hombre que había ejercido de padre y que hasta después de muerto le seguia cuidando.
Olivia no dijo nada, aunque no estaba conforme en lo concerniente a Iris.
Una vez concluidos los trámites, Iris anuncio que renunciaba a todo, y que no se haría cargo ni de las acciones ni del dinero. Ante la extrañeza de todos Brendan la llevó aparte y le preguntó el por qué de esa reacción.
"No necesito nada, tengo mi trabajo. Respetaré lo concerniente a la niña, pero lo mio no lo quiero. No soy bien vista en esta familia y rechao todo lo que me obligue a un contacto en cualquier situación"
"¿ A qué te refieres, quién no te quiere?"
"Olivia ¿ no ves de que forma me ha mirado?"
"Olivia no pertenece a nuestra familia, y creéme que lo ha intentado, pero no lo es. Me importa un pito lo que ella quiera o deje de querer. Nosotros si te queremos, yo te quiero y queremos a la niña, y por ella no te puedes permitir el rechazo a lo que el padrino te dejó con tanto amor"
"¿Tu me quieres, estás seguro de lo que dices?"
"Tan seguro como que tenemos una hija. Y vamos,  no hagamos esperar al abogado que tenemos aún que formalizar algo"

Se celebró la boda religiosa en una capilla  de un pueblecito cercano al casitllo de los O'Connor. Estaban justos los necesarios y todos estaban radiantes de felicidad. Por fin se acabarían los disgustos, las incertidumbres y todos podrían disfrutar de paz y tranquilidad.
Sean y Louise fueron los padrinos, Thomas  y Clive los testigos y Susan  y Maureen las damas de honor. Victoria llevaba los anillos y Brendan e Iris radiantes de felicidad hicieron su juramento de ser fieles y amarse para toda la vida. Sellaron su amor con largo beso ante el  alboroto de todos los presentes. Durante la comida todo eran risas y parabienes. Brendan le dijo al oido "esta si es una boda, por fin lo conseguimos, pero me has hecho sufrir mucho". Iris le sonrió al tiempo que le daba un beso y una caricia. Victoria no se separaba de su abuelo que no cabía más de felicidad
Thomas y  Maureen dando una golpecito en una copa para llamar la tención de todos les comunicó la buena nueva:
"Oidme todos, dentro de seis meses estaremos celebrando el bautizo de un hijo nuestro. Por fin vamos a ser padres"
Todos rieron , se abrazaron, y lloraron porque también se llora de alegría.

Y doy fe de que fueron felices. Se acabaron las incertidumbres. No  volvieron a tener más discrepancias y se amaron como nunca pensaban que lo hicieran, y tuvieron otro hijo, pero eso pertenece a otro relato.

                                                         F   I   N

miércoles, 16 de marzo de 2011

LOS O'CONNOR - Capítulo 7º / ULTIMATUM / BODAS

 
Sean

Brendan


Maureen

Thomas

Clave

Phillip
CAPITULO 7º : ULTIMATUM Y BODAS

Iris pasó la noche muy inquieta, nerviosa. Iba de una lado para otro de la habitación tratando de asimilar la situación que se había planteado. No quería casarse, no quería un matrimonio tan forzado, tan extraño con una persona a la que a penas conocía y además  no la quería ver ni en pintura. De repente se dijo : " si no hay otra solución, sea, pero impondré mis propias reglas.Si no las aceptan no habrá boda, seguro".
Se levantó temprano y en cuanto Phillip y Susan hicieron lo mismo planteó lo que durante toda la noche había estado pensando: Brendan no sabría nunca que iba a tener un hijo.
Cuando lo planteó  los hermanos se miraron sin pronunciar palabra , y fué Susan la que expuso su pensamiento " pero hija, tiene derecho a saberlo ¿ cómo vas a ocultárselo, es imposible. No estoy de acuerdo, no puede ser".
" Así será, de lo contrario por mucho que os empeñéis no me casaré".
Phillip no daba crédito a sus hojos. La decisión era firme, nunca le había visto más segura de sí misma. Tardó unos momentos en dar su respuesta, y al fin comentó :" hablaré con tu tio, le expondré tu petición, y veremos qué pasa. Por favor piénsalo bien antes de dar ningún paso!
" Lo he pensado durante toda la noche; este bebe será mio solamente. Ya véis que ni siquiera ha llamado por teléfono, señal inequívoca de que no nos quiere. En el caso de enterarse le daría lo mismo" Si no es así, no me uniré a esa persona, de ningún modo."
Phillip llamó a su hermano y le expuso lo que Iris había exigido para "salvar el honor de la familia".
Sean  estuvo madurando la petición. Había tenido la noche anterior un serio altercado con Brendan pues éste había rechazado de plano el contraer matrimonio con Iris.
" Es una niña , no me voy a atar a ella de por vida, no la amo ni siquiera me siento atraido por ella. Es una persona muy simple; no no me casaré, ni hablar."
Sean apeló al honor de la familia y trató de convencerle con el argumento de que a lo sumo estarían casados  durante un año y además viviendo en distintos lugares. Al contraer matrimonio civilmente el divorcio sería más sencillo y cuando los rumores del escándalo se hubieran calmado se separarían y cada uno podría hacer lo que quisiera.  Brendan se quedó callado y le dijo: " si es con esa condición, me lo pensaré. No durará más de un año, de lo contrario el escándalo que provocaré será tan grande que tendrás que irte a vivir a otro continente"
" Te lo prometo, no durará más de un año"
Pero eso había sido  la noche anterior, y ahora había otro escollo. No podían esperar mucho puesto que a Iris se le notaría en breve. A Sean le agradaba la idea de convertirse en abuelo y además de Iris, pero el ultimatum que ella había dado, desbarataba todos sus planes. ¿ Cómo enfocarlo ? Brendan debería saber que su acto iba a tener consecuencias; por otro lado recordando lo que él planteó la noche anterior le hizo reflexionar y pensó ." bueno que así sea, de cualquier forma se enterará, pero cuando eso suceda la situación ya se habrá normalizado"
Descolgó el teléfono y llamó a sus hermanos. Phillip habló con Sean durante largo rato, y al final le dijo:
"Di a Brendan que necesito verle cuanto antes, y no te preocupes no le comentaré nada, pero preciso hablar con él. Iris no le verá; será un encuentro breve, pero hay algo que tengo que soluc ionar cuanto antes, me es un poco urgente"
"Yo le transmitiré tu deso y no creo que ponga ningún inconveniente, máxime si no tiene que entrevistarse con Iris". Te comunicaré la fecha de vuestro encuentro, pero debes pedirle alguna explicación. Esta situación es tan incómoda para ti como para mi"
" No perdona, para mí es más complicada, ¿ no crees?".
Y colgaron el teléfono. Por la noche fué Brendan el que llamó  y quedaron en verse a la siguiente semana.
Phillip planeó que Susan  e Iris fueran a comprar la casa que iba a ser su hogar durante un tiempo en un pueblecito de pescadores y que ellos conocían de haber pasado las vacaciones de verano. De esta forma él estaría libre para entrevistarse con Brendan. No iba a ser una entrevista agradable por la tremenda decepción que le había producido que precisamente él se hubiera coomportado de tal manera.
En la fecha fijada llegó Brendan a Madrid y se entrevistaron en el hotel donde se había hospedado. La situación era tensa. Los dos hombres se miraban fijamente y ninguno de los dos articulaba palabra, no sabiendo cómo romper ese silencio. Fué Phillip el que se adelantó con una simple pregunta : ¿ por qué ?
Brendan bajó la mirada y le contesto apenado: " no se tio Phillip, no sé lo que pudo psar por mi cabeza. No tienes idea de la pesadumbre que tengo y no sólo por ella, también por ti; imagino que el cariño que me tenías lo habré perdido y espero subsanar  mi error con este disparatado matrimonio que va a truncar nuestras vidas tanto a ella como a mi. Reconozco que tengo que pagar las consecuencias de  lo que hice, y aunque no lo creas siento que ella se vea envuelta en esta situación. Es una buena chica y yo me aproveché de su inocencia. Si pudiera dar marcha atrás lo haría sin dudar. Es una niña muy divertida y lo hubiéramos pasado bien como amigos si yo no hubiera hecho algo que no debía. Lo siento tio, lo siento mucho"
Estaba verdaderamente apesadumbrado, como si en ese momento se diera cuenta de las consecuencias de su delito. Maduró en cuestión de horas. Ya no era un chico alocado ahora era responsable de su acción, y pensó " no tienes ni idea de toda la verdad, no te la creerías".
Siguieron los reproches, las explicaciones y al cabo de un rato Phillip le explicó lo que quería de él:
" Brendan, dentro de poco serás el  responsable de la Compañía, tendrás el mando de todo y yo quiero dejar arreglado un asun to que me preocupa. Ni Iris ni Susan saben nada de ésto, por lo que te ruego no lo divulgues. No me encuentro bien y por si a mi me ocurriera algo, quiero que seas el tutor de Iris, que la cuides y la protejas. Que la aconsejes respecto a las acciones del capital, ya que ella será mi heredera universal. Nadie mejor que tú, su esposo, para cuidar de sus intereses. Si ya sé, serás su marido por una temporada, pero también se que eres leal y cuando das una palabra la cumples y quiero que me asegures que cuidarás de ella, pase lo que pase."
Brendan no se esperaba aquello. Se preocupó no tanto por el encargo, sino por la salud de su tio, el que más quería. ¿ Qué es lo que le pasaba? De aspecto esta bien, un poco delgado y con cara triste, pero lo achacó a la especial circunstancias que estaban viviendo.
" Te prometo que la cuidaré y protegeré siempre, pase lo que pase. Cualquiera que sea el destino de nuestras vidas, siempre estaré cerca de ella ", pero ¿qué es lo que te ocurre, no será que estamos todos más sensibles por la situación?"
" No hijo, tengo una lesión en el corazón desde hace tiempo. Nunca he comentado nada con Iris, bastante tenía la pobre con superar las cosas que le han ocurrido a lo largo de su corta vida, y te ruego que permanezcas callado  mientras yo viva. Después, si falto, a la apertura del testamento da a aconocer todo lo que he dispuesto. El abogado , ya conoces su nombre, tiene un video con el testamento y mis instrucciones que dará a conocer a todos a mi fallecimiento"
Brendan se tornó muy preocupado. Su tío tenía todo bien dispuesto, señal de qu e en verdad algo le ocurría.
Comieron juntos y a media tarde se despidieron. Brendan volvió a Irlanda y Phillip un poco más tranquilo se dirigió a su casa para hablar con las "chicas" como él las llamaba. "Menos mal que está Susan con nosotros. No sé cómo me las hubiera arreglado con Iris, mi pequeña. ¡ Qué pronto te ha tocado madurar !. Estela tendrás que perdonarme, no supe cuidar bien de ella. Me pesará toda la vida". y poco a poco se encaminó dando un paseo hasta llegar a su domicilio.
Sean pensó que había que acelerar la boda de Thomas y Maureen porque de esa manera taparían un poco la otra boda, si acaso trascendiera lo ocurrido y además Iris no podía esperar.
Maureen y Thomas se casaron felices. ¡ Qué distinta esta boda de la mia ", pensó Brendan que se convertíria en hombre casado en unos pocos días.
Aún quedaba por solucionar quién iba a representar a los contrayentes; para ello Brendan habló con su mejor amigo Clive y le pidió el favor de que le representara en España y para ello tuvo que contarle la verdad , que él conocía. Clive aceptó y se dispuso a organizar el viaje y a contactar con Philip e Iris. La novia en Irlanda sería una amiga de la pandilla que se brindó encantada, soñando en que quizás algún día se hiciera realidad.
Tía Olivia al enterarse de todo despotricó todo lo que no estaba escrito. Ella tenía pensado que Brendan se casara con su hija y de nuevo la española, la hija de la española, le hacía la jugarreta. Otra vez se repetía la historia. Por algo la odiaba hasta la exasperación. ¿ Pero qué es lo que creen? A ella no se le pueden hacer estas cosas, jamás lo perdonará. A Julianne la tenía sin cuidado, ya que Brendan no era su tipo y no tenía la intención de convertirse en su esposa algún día. Sencillamente no era su tipo. Su amor secreto era Clive, aunque él no se había percatado de sus preferencias.
Y llegó el día de la boda. En ambos hogares reinaba la tristeza. Thomas en viaje de luna de miel llamó por teléfono a su hermano para animarle un poco, pero Brendan estaba triste y nervioso, no queriendo hablar con nadie.
"Venga daros prisa, salgamos de ésto cuanto antes", le dijo a su familia.
En Madrid, Clive había ido a recoger a Iris y Susan y Philips ya estaban preparados y aunque aparentaban estar contentos, la sensación era bien distinta. Iris, muy pálida, ni siquiera hablaba y le pedía a Dios que al menos en esa mañana no le diera ninguna náusea para que Clive no se enterará de la realidad, y de esa forma desapareciera el peligro de que Brendan se enterara.
La ceremonia fué breve, escueta en ambos lados del marUna vez finalizado Brendan se fué a trabajar como si tal cosa, quería olvidar lo que hacía poco tiempo acababa de vivir. Iris, Phillip y Susan organizaron a Clive una comida algo especial para agradecerle su colaboración. El muchacho no dejaba de mirar el rostro de Iris. No sabía qué es lo que le encontraba pero lo veía raro. Lo achacó a lo especial de la situación y prestó a tención a la conversación vanal que se mantenía mientras comían.
Aquella noche ninguno de los contrayentes pudo dormir Iris lloraba desesperada ante lo irremediable; Brendan no dejaba de pensar en ella y en su tío, en la revelación y promesa que había conocido no hacía mucho tiempo.
Iris, Susan y Phillip al fin se instalaron en el publecito de pescadores que habían elegido para vivir. Iris empezó a estudiar y a cuidar de su embarazo que cada vez se hacía más patente

Brendan empezó a vivir algo alocadamente; cada día salía con una chica distinta, se acostaba tarde, pero no dejaba de acudir a su trabajo como si quisiera olvidar todo en las horas que pasaba en la Compañía, pero no siempre lo lograba. Y así llegó la hora del alumbramiento. Desde hacía tiempo sabian que iba a ser niña. Iris dijo que le llamaría Victoria, en honor a su abuela, porque "el hecho de que su padre no sepa de su existencia, no impide para que algún día conozca que tenía otra abuela además de a Estela", pensó, y porque desde el fondo de su alma no podía olvidar al padre de su hija y lo distinto que hubiera sido todo si las cosas no se hubieran precipitado.

martes, 15 de marzo de 2011

LOS O'CONNOR - Cap. 6º / Conversación con Sean

IRIS
SEAN
AEROPUERTO DE DUBLIN
CAPITULO 6º:  CONVERSACION CON SEAN Y REGRESO A MADRID

Llegaron a casa y sin dirigirse la palabra cada uno de ellos se fué us respectivas habitaciones. Se cruzaron en el camino con tía Susan, y le extrañó que ambos llevaran  unas caras tan desencajadas y principalmente los ojos de Iris llenos de lágrimas. Les miró asombrada y les pregun tó " ¿ qué es lo que ocurre ?. Pero no obtuvo respuesta por parte de los dos y les dejó subir corriendo las escaleras que conducían al piso superior.
Iris con rabia y dolor se duchó refregándose la esponja por el cuerpo como para arrancarse la piel; de repente paró y se acurrucó en el suelo de  la ducha llorando desesperadamente por el dolor que le había producido al actitud de Brendan. Al cabo de una hora se decidió a hablar con Sean y sin decirle el verdadero motivo se dispuso a no dejarse convencer en el caso de que su tío insistiera en que acabase sus vacaciones.
Como suponía Sean insistió en que debía cumplir el plazo que se había establecido, es decir,hasta unos días antes de empezar el nuevo curso. Ella se mantuvo firme alegando que su padrino la necesitaba y Susan sospechando que algo había ocurrido entre los jóvenes, se puso de su parte y al fin Sean cedió a su pretensión.
Al día siguiente muy temprano inició el viaje de regreso a casa por el mismo camino que la trajo hasta allí. Antes de partir, dirigió su mirada hasta el balcón de Brendan, pero el joven ni siquiera estaba asomado. Lo que ella ignoraba es que él la observaba desde el interior y había permanecido en vela toda la noche.Estaba arrepentido de lo ocurrido y no se explicaba qué extraña razón le había conducido a agredirla de esa manera. Pensó la influencia de los amigos, y  al tiempo se reprochaba que ellos habían sido los inductores, pero él no debió seguirles el juego. La mirada mitad asombro, mitad dolor de Iris, no se le había borrado de su cabeza en toda la noche y era como un martillo que le martillaba constantemente.
En el aeropuerto de Dublín Iris se despidió de Paul con lágrimas en los ojos dándole un abrazo y susurrando " lo siento tanto "... No dijo más, Paul no entendía a qué se refería, sólo tiempo más tarde lo comprendió todo.
Iris se perdió con todos los pasajeros  que iban a tomar el vuelo que le conduciría a Madrid, con el padrino. Con él se sentía segura y confiaba en poder olvidar todo lo ocurrido.  Y llegó a casa.
El padrino le preguntaba absolutamente por todo: como era su nueva cuñada, cómo estaba Susan, cómo los muchachos . "Por cierto tengo que hablar con Brendan de un asunto que quiero arreglar".Iris se echó a temblar y pensó "Dios mio, no puede ser que se haya enterado, me hubiera dicho algo"; no era de eso que ella imaginaba de lo que quería hablar con Brendan, sino del futuro de su  querida Iris. La quería asegurar el futuro y puesto que el heredero de la dirección iba a ser Brendan a pesar de ser joven, quería  a segurar las cosas por a él le ocurriera alguna cosa inesperada.
Brendan no la llamó ni una sola vez, una llamada que ella esperaba con ansiedad, siquiera para disculparse, pero nunca volvió a saber de él. Transcurrieron los días, pasó un mes y de repente una mañana al levantarse sintió unas náuseas espantosas y un malestar que nunca había sentido. Extrañada pensó que posiblemente la cena le había sentado mal o muy probablemente los nervios de empezar un nuevo curso: su primer año de universidad. Estuvo molesta durante todo el día, pero no comentó nada. Phillip en la cena se la quedó mirando y observó que tenía muchas ojeras y que de repente rechazaba la comida y urgentemente se dirigía al baño con náuseas. Al día siguiente le volvió a ocurrir lo mismo, y entonces el padrino le comunicó que ese mismo día irian al médico.
Fueron al doctor que le atendió desde y solicitó a Phillip que le dejara a solas con ella. El médico le indicó que la tenía que hacer algunos análisis y entonces le diría el diagnóstico aunque en el momento le haría una ecografía.
Al terminar el médico le dijo " lo que me imaginaba, estás embarazada".
A Iris se le heló la sangre en las venas, no atinaba a decir palabra, no era posible que aquello le estuviera ocurriendo. ¿ Cómo se lo iba a decir a su padrino, qué le iba a decir, qué iba a pensar de ella? No pudo contener las lágrimas y temblando le confesó al doctor lo que le había ocurrido pidiéndole que le guardase el secreto ,  el doctor le aseguró que así sería, era secreto profesional entre médico y paciente.
Llegaron a casa. Ella no quiso cenar y le dijo a Phillip que tenía que hablar con él urgentemente, no cabía demora.  Tragó saliva le cogió las manos y le contó toda la verdad entre lloros y temblores. A la exigencia del padrino de que le confesara el nombre del infame, ella declaró el nombre de Brendan.
" No es posible, no es posible. Es la persona en la que más confiaba, es mi sobrino preferido, mi elegido. No es posible".
Lleno de furia descolgó el teléfono y solicitó hablar con su hermano. Se encerró en el despacho, pero Iris pudo oir perfectamente las voces que daba enfadado y la exigencia que planteaba a su hermano, que no menos irritado,le negaba   lo que estaba oyendo. Al final acordó con Sean que éste hablaría con Brendan en cuanto llegara del despacho y esa misma noche tendría su respuesta.
Iris temblaba de pies a cabeza. Solamente una vez le había visto de esa manera y fué cuando fallecieron sus padres. Estaba nervioso sin dejar de pasear por la estancia, ni siquiera la miraba y ella pensaba que la culpaba de algo de lo que no era responsable, pero se equivocaba.Phillip era el que se acusaba a sí mismo de haberla dejado ir fuera de casa, debería haberla protegido de los peligros que podía correr. Echó de menos más que nunca a Estela, y se repetía: "si hubiera vivido su madre la hubiera advertido de todo y no la hubiera ocurrido nada". Se pasaba la mano por la cabeza como quriendo ahuyentar todas las ideas que se le venian a la mente.
Como a las diez de la noche sonó el teléfono y rápidamente Phillip lo descolgó; sabía que era su hermano para darle una solución. No se equivocó, era Sean con voz temblorosa confirmando lo que Iris le había contado. Tuvieron ambos un largo silencio como si se les hubieran acabado las palabras, y de repente Sean anunció: " se casará con ella rápidamente, por poderes y de esta manera no habrá escándalo. Ella no tendrá por qué preocuparse y seguirá su vida como si nada hubiera ocurrido. El ha cometido un error y él tendrá que repararlo". "Tendrás noticias nuestras en breve. Adiós", y colgó el teléfono.
Phillip se quedó pensativo observando el aparato como si no hubiera oido bien y de soslayo miróa a Iris  que estaba expectante, llorosa y muy pálida.
Al anunciarle lo que habían programado para sus vidas, ella se negó en redondo. No ataría su vida a una persona que ni siquiera le había pedido disculpas, no era capaz de soportarlo. Ella dijo que no, pero el padrino tajante le dijo " no hay más que hablar, os casareis pero viviréis cada uno vuestra propia vida; esa criatura tendrá un apellido y por eso te tienes que sacrificar. No eres tu  es la criatura que viene en camino la que deberá acaparar todo tu esfuerzo".
"Pero me da vergüenza, padrino. ¿ Qué dirán en la universidad mis compañeros?, se reirán de mi, no , me niego"
Entonces Phillip se arrodilló frente a ella y tomándola de las manos y abrazándola después le dijo :" nos iremos a vivir a donde no nos conozcan, tendrás a tu hijo, le querremos y cuidaremos y tu irás a la universidad a seguir tus estudios."
"Pero padrino me dará vergüenza aunque no estemos aquí"
"Seguirás los estudios en la universidad a distancia, y para el siguiente curso cuando tu hijo haya nacido, irás como un alumno normal. Buscaremos a una mujer responsable que nos ayude con el bebe y todo lo solucionaremos".
La abrazó tiernamente como un buen padre que era y juntos lloraron, silenciosamente.
No había transcurrido ni una hora cuando de nuevo sonó el teléfono; esta vez era tía Susan que llamaba llorando y llamando a Iris. "Sabía que había ocurrido algo, lo sabía", no hacía más que repetir esas palabras.
Al final más calmada les dijo: " mañana mismo me pongo en camino para allí, no os dejaré solos, no a esa inocente niña. Mañana nos vemos, os quiero".
Dicho y hecho; tia Susan llegó a Madrid por la noche del día siguiente. Se fundieron en una brazo largo y entrañable los dos hermanos pues hacía tiempo que no se veían y a Iris cogiéndola en su regazo la abrazó y calmándola la acunaba como si de una niña se tratara, abrazándola y besándola en los cabellos.
"Quiero ser como una madre para tí, pequeña. No estará sola, nosotros os cuidaremos a ti y a tu hijo, no estarás sola".

LOS O'CONNOR- Cap. 3º / Y PASO EL TIEMPO

Y pasó el tiempo.... SEAN
Segunda esposa de Sean...LOUISE
PHILLIP
IRIS adolescente
BRENDAN
THOMAS
TIA  SUSAN, hermana de Sean y Phillip
CAPITULO  3º : Y pasó el tiempo. Madurez, adolescencia y tía Susan...

El tiempo pasó para Sean, pero los chicos necesitaban una mano femenina que cuidara de ellos mientras él atendiendo a  la dirección de la Compañía se trasladaba con frecuencia de un pais a otro. Nunca había viajado tanto; quizás sintiera la necesidad de hacerlo y no encerrarse en casa, en su soledad y echando cada vez más de menos a Victoria. . En uno de esos viajes entabló amistad con Louise, una mujer muy atractiva de origen francés aunque ella residía en Canadá. Era culta, de conversación amena, simpática y extrovertida.
El necesitaba compañía y poco a poco se sintió atraido hacia ella. Ella había quedado viuda hacía algún tiempo y también se sentía sola a pesar de que no le faltaban amistades, pero  necesitaba estabilidad. Estaba cansada de viajar buscando compañía con la que compartir su vida de nuevo, y así sin darse cuenta Sean y Louise se sintieron atraidos, y al final decidieron unir sus vidas y tratar de llevar juntos una vida que estabilizara la de sus hijos un poco desbocados, que se estaban criando solos sin su padre y por supuesto con la ausencia irremediable de Victoria.
Se casaron civilmente en Quebec.  Sean le puso al tanto de la historia de su vida y ella le acepto con todas las consecuencias.  Ella también tenía sus anécdotas, pero juntos decidieron darse una oportunidad de ser felices, y así regresaron de nuevo a casa. Los chicos la aceptaron: era simpática y se puso de parte de ellos desde el primer momento, pues comprendió que aquellos muchachos ya adolescentes estaban necesitados de amor, que su padre les negó para refugiarse en su propio dolor, olvidando que los chicos habián perdido a su madre. Unos meses después llegó tía Susan. Es la tía simpática, soltera, divertida y hasta un poco juerguista que en casi todas las familias existen. Fué la rebelde de la familia, la que se negó a casarse con alquien al que no quisiera y por tanto se fué de casa en cuanto su edad se lo permitió. Estableciéndose en Nueva York. Pero sentía la nostalgia de la familia y regresó de nuevo, en principio por una temporada, pero  los acontec imientos hicieron que ella permaneciese en Donegal más de lo que tuviera previsto. Ambas mujeres congeniaron perfectamente y más que cuñadas, llegaron a tenerse el mismo cariño que se tienen las hermanas.
Sean dejó de viajar con tanta frecuencia y permanecía más tiempo en casa para  alegría de toda su familia.
Los chicos fueron introducidos en la compañía empezando a conocer los entresijos de los negocios. Brendan demostró que  estaba capacitado para desempeñar el papel que se le había asignado al nacer. Thomás fué introduc ido en la sección de adquisiciones de arte para el que estaba muy dotado. Brendan  era un chico guapo muy solicitado por las muchachas de la zona y siempre rodeado de amigos de su misma escala social, pues era muy divertido. Thomas era también muy atractivo; el no tenía tantas amistades femeninas como su hermano pues había conocido a una muchacha de la que se había enamorado y le había jurado amor eterno.

Phillip había permanecido soltero. Su amor había sido Estela y tenía la responsabilidad de la educación y cuidado de Iris, que ya apuntaba  a una mujercita preciosa. Un poco delgaducha y tímida, pero con los mismo ojos negrísimos heredados de su madre. Aparentemente no se parecía mucho a ella, pero a medida que se hacía mayor sus facciones iban pareciéndose más a las de Estela. Era una buena chica: responsable, estudiosa, adoraba a Phillip. Jamás le dió un disgusto ,tan sólo le enfadaba un poco el que no supiera hablar inglés tan correctamente c omo él hubiera deseado, a pesar de que todas sus conversaciones versaban en ese idioma.
Una mañana al recibir las notas de los estudios decidió que durante las vacaciones de verano la enviaría a Irlanda y allí lo perfeccionaría. Llamaría esa misma mañana a Sean y le encomendaría durante unos meses la custodia de Iris, a pesar de que Sean se mostró remiso a complacerle; no se debía a la presencia de Iris, sino al recuerdo de Estela.
Decídió con la muchacha partir hacia  Donegal al día siguiente de terminar el curso en España y así ocurrió.
Le recordaba la víspera de aquel viaje que junto con su hermano emprendió hacia Madrid, hace ya muchos años.Los mismos nervios , la misma emoción, la misma alegría de Iris: se iba al extranjero, era su primer viaje e iba a conocer a la familia de su padrino. Quería comprobar si eran tan adustos como ella imaginaba y al fin conocería al tío Sean, con fama de un otoñal guapo, conquistador y atractivo, aunque se imaginaba sería algo antipático.
La jovencísima  Iris llegó primero al aeropuerto de Dublín. Allí le esperaba Paul, un hombre de edad madura que llevaba al servicio de la familia toda su vida y que era la mano derecha de Sean y el confidente y consejero de los jóvenes de la casa. El camino hasta Donegal lo hicieron por carretera, admirando el hermoso paisaje verde  de la isla esmeralda y totalmente nerviosa deseando llegar a lo que se imaginaba una casa grande y resultó ser un castillo.
Al divisar la casa se quedó boquiabierta; nunca hubiera imaginado tanta belleza en ese paisaje que acompañaba al castillo más encantado que jamás hubiera visto en sus cuentos de niña.
A recibirla salió tio Sean, Susan y Louise. Las mujeres se dirigieron hacia ella con los brazos abiertos y una sonrisa en sus rostros. Le abrazaron. acariciaron su cara de niña asustada y le preguntaron por Phillip. El tio Sean no se movió del umbral y hasta le pareció que tenía un gesto ceñudo, y efectivamente lo tenía. En el joven rostro de  Iris había vuelto a ver la cara añorada de su madre. Tenía un gran parecido con Estela, aunque la niña al ser más joven no tenía ni la misma estatura ni el mismo  cuerpo que tenía la madre cuando él la conoció. Se la quedó mirando fijamente, y despacio muy despacio alargo una mano para estrechar la de la jóven y al final depositó en la frente de la niña un amoroso beso. Todos se relajaron aunque ninguno de ellos comentó nada, pero el aire se podía cortar.
Miles de preguntas llegaban a sus oidos  cuyas respuestas tenía que dar al mismo tiempo que les lanzaba una sonrisa, por otra parte tan frecuente en su manera de ser. Era tímida debido a su juventud, pero también era simpática y cariñosa y se hizo el propósito de ganarse el corazón de aquellos extraños, que a pesar de todo eran casi de su familia.
Una vez instalada en su habitación pidió permiso para llamar a Phillip, a su padrino como ella le denominaba. Le comunicaría que todo había salido bien y que le habían acogido con inmenso cariño, pero que aún le faltaba por conocer a los más jóvenes de la casa que se encontraban trabajando en la Compañía.
Llegó la hora de tomar el té y en esa ceremonia, Iris demostró que estaba siendo perfectamente educada para ocupar el puesto en la sociedad que su padrino  le había destinado.  Sean le preguntó por sus estudios y por la carrera que quería seguir al próximo curso.  Ella dijo muy segura: "quiero estudiar Historia del Arte, me apasiona la pintura y aspiro a dar clases en la Universidad o ser restauradora del museo del Prado."
" Nada menos,..." rió Sean. Pero se le quedó mirando como imaginando que quizás podría ayudar a Thomas en el cargo que desempeñaba; le iba que ni pintado el estudio de Bellas Artes. Y así transcurrieron dos horas  y pasado ese tiempo se produjo el encuentro que marcaría su vida.

lunes, 14 de marzo de 2011

LOS O'CONNOR - Cap. 2º / Boda de Sean y Victoria

Sean

Victoria

 


CAPITULO  2º  Enlace Victoria-Sean. Encuentro de Philip con Olivia

Lo mejor de la sociedad irlandesa esta  citada en el castillo de los O'Connor para asistir al enlace de Sean con la preciosa señorita Victoria Flanagan de origen ingles.

La novia estaba radiante, preciosa y muy enamorada de la persona que había sido el elegido de su corazón desde hacía tiempo, desde niños. Pero Sean,  estaba elegante, atractivo, pero algo triste.   Quizá le recordara otro matrimonio por el que hubiera dado la mitad de su vida se hubiera realizado con él de protagonista y con  Estela como su esposa.

 No estaba enamorado de Victoria, pero confiaba que el tiempo trajera la paz a su espíritu y fuera capaz de amar a aquella muchacha buena y hermosa que se iba a convertir en su mujer
 .
La ceremonia fué emotiva, no muy breve. El banquete de bodas transcurrió como estaba previsto y,  a la mitad del baile, los novios decidieron partir,  para emprender su viaje de luna de miel,  que se desarrollaría en distintas capitales europeas, recalando como final en Nueva York.   Eludieron pasar por España.  Sean no quería arriesgarse a ver de nuevo a Estela.

 Entre las invitadas a la boda, destacó una joven por su belleza,  pero también por su atrevimiento. Era  descarada y calculadora. Ella se fijó en Philip que vagaba solitario de mesa en mesa saludando a sus amistades. Fué ella la que le invitó a bailar; era coqueta y se había propuesto hacerle olvidar a aquella española que le había enamorado, pero que le dió calabazas dejándole el corazón destrozado.   Pasó el tiempo, más del que Philip había previsto,  y un día recibió la llamada de sus amigos españoles anunciándole que iban a ser padres dentro de unos siete meses.

Olivia

Philip


Su estancia en Irlanda iba a ser breve pues quería estar de regreso a Madrid para cuando Estela y Julio tuvieran a su primer hijo. Entre los tres habían  buscado nombre al bebe:" si es chico , había dicho Julio,  se llamará Felipe y si es niña la  llamaremos Iris, que es parecido a como se pronuncia Irlanda, en tu homenaje Philip", le había anunciado Julio.  Fue  niña, preciosa; morena como su madre , con mucho pelito y negro. Casi se le saltaron las lágrimas al ver a esa criatura hija de la mujer que amaba y de su mejor amigo. Al sostenerla entre sus brazos sintió una emoción tan profunda que le hizo comentar a los recién estrenados papás:

- La querré siempre como si fuera mi hija.-  Estela se le quedó mirando y le dijo
-Philip, yo se que así será, pero tienes que prometerme que si a su padre y a mi nos ocurriera algo, tu serías quién te hicieras cargo de ella, que no la dejarás desamparada nunca, prométemelo.

 Philip sonrio y contestó:

- Estad tranquilos si algo os ocurriera, será mi hija, y como tal cuidaré y protegeré-.  Y juntos los tres mirando a Iris, soltaron una alegre carcajada.

Olivia llamaba a Philip casi todos los días, le pedía que fuera a Irlanda para verse.E l eludía  el compromiso, pero ella de buenas a primeras se presentó en Madrid y con la excusa de que era un viaje inesperado, al no tener dónde hospedarse, le pidió hacerlo en su apartamento

-Soy una chica liberada, del siglo veinte, y además ¿quién va a saber que me quedo a dormir en tu casa?

 Y ocurrió. Se quedó, y tuvo que comprometerse para casarse con ella.  El resultado de aquella noche de liberación fué un matrimonio a los pocos meses, precipitado, sin amor y con engaños. Ella le había dicho que estaba embarazada y que sería una deshonra para su familia y que no podría volver a mirar a sus padres a la cara, por tanto no tuvo más remedio que unirse a ella. Pero al cabo de poco tiempo "fué una falsa alarma" y no hubo bebe.

Su matrimonio fué más breve que la luna de miel de Sean. A Olivia le gustaba la posición social de  los O'Connor, las fiestas que ella organizaba, las cenas, los viajes. Philip se sentía cada vez más solo y más ajeno a todo aquel boato. Por otra parte echaba de menos a sus amigos y a esa preciosa criatura que llevaba en su homenaje el nombre de su pais.
De repente una mañana decidió que ya no aguantaba más, pidió el divorcio a su mujer y regresó a Madrid, loco de contento por liberarse de ese yugo en el que se vió envuelto y por ver a su "otra " familia, a su niña, pues era grande el cariño que había tomado a aquel cuerpecito moreno y precioso que consideraba como hija suya.

Y pasó el tiempo, deprisa para el nuevo matrimonio O´Connor.  Victoria  dió a luz a un chico grandote y guapo como sus padres. Le pusieron por nombre Brendan y a los dos años volvieron a ser padres de nuevo de otro varón al que llamaron Thomas.

Transcurrieron cinco años. Sean consiguió amar a su esposa. Era una buena compañera y madre.  Con toda la paciencia del mundo, supo esperar a que su marido poco a poco olvidase aquel amor español y pudieran vivir en paz.  Los chicos crecian guapos, vitales, alegres y estudiosos. A Brendan le había destinado a pesar de su corta edad , a ser el heredero de la empresa que desde sus abuelos habían ido ampliando hasta formar una gran compañía; él sería el director general cuando Sean pensara que había llegado la hora de relevarle en la dirección. Thomas sería su segundo, el apoyo que Brendan necesitaría para llevar a buen puerto la nave de ese emporio, aunque a él no le hacía mucha gracia ser un hombre de negocios. El quería ser médico. Los chicos habían crecido deprisa y eran aplicados en sus estudios. A Brendan le encantaba dibujar y su deseo era ser pintor aunque su destino era el de ser financiero

 Victoria llevaba una temporada que no se encontraba bien. Siempre se sentía cansada, su organismo se descompensaba con demasiada frecuencia. Poco  menos que a la fuerza Sean consiguió llevarla al médico. Después de hacerle todas las pruebas médicas requeridas, le dieron la noticia que nunca hubiera querido oir: su esposa tenía cáncer y era incurable y además rápido.
Fué un mazazo.  No sabía cómo reaccionar. Sentía que debía ser fuerte para ayudar a su esposa a la que amaba y ayudar a sus hijos demasiado´jóvenes para perder a su madre. Decidió tragarse su pena y pasar el máximo tiempo posible junto a ella, y hacerle la vida lo más cómoda y feliz que estuviera a su alcance.

Pero el final de Victoria llegó, dulce, sin hacer ruido como había sido su breve vida. El estuvo a punto de volverse loco; pasaba días enteros encerrado en su habitación y sus hijos permanecían solos, con su propio dolor,  y en el desamparo de su padre.  La servidumbre que les había visto nacer, les acogió y les dieron todo el cariño que en esos momentos su padre no podía darles.

Y fué Paul, el mayordomo, el que poco a poco,  quién  les hizo comprender que las pérdidas amadas eran parte de la vida y que no debían sentirse culpables por lo ocurrido. Sean,  al cabo de un tiempo decidió reemprender el trabajo y poco a poco se fué haciendo cargo de sus hijos que fueron su consuelo para superar la terrible pérdida de Victoria.
Apenas había pasado un año cuando una noche recibió la llamada desde Madrid de su hermano Philip; había ocurrido una tragedia: Estela y Julio habían sufrido un accidente de coche y habían perecido los dos, dejando huérfana a la pequeña Iris. Philip le pidió que acudiera al entierro de sus grandes amigos. Sean se puso en camino rumbo a Madrid, pero sin saber por qué razón se llevó con él a Brendan; Thomas era más pequeño y no quiso ir de viaje.

Llegaron a Madrid cuando apenas había despuntado la mañana y al entrar en casa de Estela y Julio un silencio denso, pesado les dió la bienvenida junto con un Philip totalmente derrumbado,  teniendo en brazos a una niña medio dormida, gimoteando y llamando a su mamá.

Brendan quedó sobrecogido ante el cuadro que acababa de presenciar. ¿ Quién era aquella niña morena tan asustada y llorona?  El había perdido a su mamá no hacía mucho y no lloró.

Mientras tanto Sean y Philip se fundieron en un largo y entrañable abrazo, cómplices sin duda de aquel amor que habían sentido por aquellas personas que acababan de morir.
Las visitas empezaron a llegar entrada la mañana a la casa del duelo. La niña estaba desorientada y salió al jardín  para tomar algo de aire que le hiciera más fácil respirar y tratar de olvidar aunque fuera,  por unos instantes,  la tragedia que estaba viviendo en su corta vida.
Se sentó en una escalera, sola, llorando y llamando a sus padres. De repente una pequeña figura de niño apareció a su lado, en silencio, mirándola fijamente, tratando de infurndirle todo el ánimo y su amarga experiencia vivida con su propia madre no hacía mucho tiempo.

Iris

Brendan

 Le cogió la mano apretándosela, sin decir nada y la niña reclinó su cabecita llorosa en el hombro de Brendan, y así permanecieron en silencio  uno junto al otro,  hasta que Philip salió a buscarles: era la hora de la despedida definitiva.

LOS O'CONNOR - Cap. 1º / RUMBO A IBERIA

Mapa del Condado de Donegal


Aeropuerto de Madrid-Barajas

CAPITULO PRIMERO:  Rumbo a Iberia

La agitación en el castillo de O'Connor era grande. Los hermanos partían rumbo a España a perfeccionar los estudios en una universidad de Madrid. Habían concluido en Irlanda la carrera de filología Hispánica, pero ellos querían tener más conocimientos de la vida, costumbres, además de perfeccionar su dicción del castellano.
 
La emoción que sentian, la excitación que experimentaban  no era tanto por ampliar sus estudios, sino por lo que representaba tener libertad absoluta para moverse lejos de la disciplina férrea que su padre,  Thomas O'Connor,  les había inculcado desde muy niños.
 
A partir de ahora,  fuera horarios; podrían entrar y salir a las horas que les apeteciera y sabido era que los españoles eran anárquicos para los horarios. Era algo inusitado en sus jóvenes vidas . Harían lo que quisieran, cuando quisieran y como quisieran.
La noche anterior habían tenido despedida de su amigos y las chicas hasta derramaron alguna lágrima. Iban a tardar mucho tiempo en regresar a Irlanda .
 Eran unos solteros de oro, así les calificaban, pues eran apuestos, jóvenes y muy ricos, lo que se denomina " un buen patido ", pero además eran alegres y muy divertidos.
Pero aquella mañana se levantaron temprano como si hubieran dormido muchas horas, cuando en realidad hacía poco que se habían acostado. Estaban nerviosos y bromeaban mucho entre ellos. Se llevaban bien, con alguna pelea de vez en cuando, pero nada de importancia , lo normal entre dos hermanos con poca diferencia de edad.
Llegaron al aeropuerto y sus nervios iban en aumento: dentro de pocas horas llegarían a Madrid, y  se instalarían en un apartamento que papá O'Connor les había comprado para que viviesen cómodamente, en una calle céntrica . Una vez instalados verían la forma de adquirir un coche para poder desplazarse a la universidad que no estaba cerca de casa.
El primer día de asistencia a clase  se desarrolló con toda normalidad. Eran pocos los alumnos españoles que iban a la universidad y,  si había bastantes extranjeros de distintas nacionalidades: americanos del norte, mejicanos, japoneses, irlandesés y suecos. No tuvieron problemas para integrarse dado que por su simpatía eran muy solicitados entre sus compañeros.
Al llegar la hora de la comida se dirigieron todos juntos al comedor. Allí se reunieron con otros chicos de las universidades cercanas que concurrian al mismo sitio.  Fueron presetados a un grupo de españoles que estudiaban Filosofía y les llamó mucho la atención una chica muy bonita.  Pero lo que más llamó su atención  fueron sus ojos y el color de su pelo: negrísimos ambos. Su mirada despedía una luz entre inocente y picarona pero con una luminosidad que lo llenaba todo. Ellos pensaron: es normal que nos extrañe el color de su pelo, tan negro. En Irlanda el color rojizo es  el que predomina y cuanto mucho el castaño. Al lado de la chica se sentaba un muchacho, moreno aunque no tanto como ella. Empezaron a bromear todos los alumnos y a contar chistes, cosa que también les extrañó esa costumbre meramente española.
Se puede decir que su primer día de clase fué todo un éxito. Les encantó el carácter abierto de sus compañeros . Estaban todos perfectamente integrados y formaron una comunidad en la que cabían todas las formas de pensar.  Así trancurrieron varios días, pero al mismo tiempo y a medida que se iban conociendo más profundamente sentían como una especie de desasosiego que ninguno de los dos comentaba con el otro.
Un día se enteraron de que era el cumpleaños de Estela y que lo celebrarían después de clase pues coincidió que era viernes y no tendrían que madrugar al día siguiente para asistir a clase.
No comentaron nada, pero por extraña razón y sin decir nada entre ellos Sean y Philip se presentaron ante la muchacha con sendos ramos de rosas, que a ellos mismos les sorprendió. No les gustó nada la coincidencia pues cada uno creia que iba a ser el que le diera la sorpresa, pero fueron ellos los que se sorprendieron con la revelación de Julio: le iba a pedir que se casara con él nada más terminar el curso; ya llevaban varios meses de relación  y dado que ya estaban a punto de terminar sus carreras, creía oportuno formalizarla. ¿ Cómo no se habían dado cuenta antes? Bastaba observarles para comprobar que cada vez que se miraban la ternura que reflejaban en sus rostros mostraba a las claras de que estaban muy enamorados. Sean y Philip se miraon y la decepción que reflejaban sus caras  era evidente.
Estela les había llegado al corazón conquistándoles, pero ella estaba enamorada de otra persona. Al quedarse a solas en su casa no hablaron, no hacía falta. Ambos sabían que no tenían nada que hacer y esa revelación les hizo discutir por una vanalidad, pero dado su estado de ánimo la discusión se tornó en algo más fuerte y terminó en pelea entre ambos, algo inusual en ellos.
Después de una noche en vela,  llegaron a la conclusión  de que no iban a decir nada; preferían tenerla como amiga que a perderla definitivamente.   Y así Sean, Philip, Estela y  Julio llegaron a quererse como hermanos aunque en el fondo de su corazón los irlandeses no se resignaban a ser meros espectadores del amor de sus amigos.
Empezaron a salir con otras chicas para tratar de borrar de su interior el sentimiento que Estela había despertado en ellos pero todo fué inútil.  Estela se percató de lo que estaba ocurriendo entre los hermanos y optó por hablar con ellos y dejarles las cosas claras; no había opción , o tendrían una amistad sincera, como de familia o por el contrario se alejaría de ellos y no les volvería a ver. Les hizo comprender que su elección por Julio estaba hecha desde antes de que ellos llegaran  a España y su amor era profundo y verdadero.
Se casaron en el mes de Agosto en un día caluroso asistiendo al enlace sus amigos más íntimos de la universidad, dado que no tenían familia ninguno de los dos, y sus más queridos amigos Sean y Philip.
Fué para ellos el más amargo día de sus vidas porque la habían perdido irremediablemente. Sean estuvo todo el día de malhumor, arisco y discutón. Philip estaba resignado aunque un halo de tristeza empañaba sus bonitos ojos azules.
Mientras que los novios disfrutaban de su luna de miel, los irlandeses regresaron a casa para pasar las vacaciones de verano. Sean tomó la decisión de no regresar a España, ya que el permanecer al lado de Estela era demasiado para sus sentimientos; Philip por el contrario, resignado, prefirió volver a  Madrid y conformarse con verla aunque fuera de vez en cuando.
Llegó el otoño y  el anuncio de que Estela estaba esperando un bebe. Sean recibió la noticia con desesperación: otra barrera más fuerte para su amor imposible. Philip por el contrario la recibió con alegría: él era feliz al ver que sus amigos se amaban cada día más y su felicidad se colmaba con el anuncio de la llegada de su primer hijo.
Sean empezó a salir por las noches y frecuentar compañias poco recomendables; bebía a veces más de la cuenta y el Sr. O'Connor decidió tomar cartas en el asunto y organizaba fiestas y reuniones con los amigos y amigas casaderos de sus amistades a ver si de esta forma se le quitaba de la cabeza el rostro de Estela.
Philip decidió ir a ver a su familia e intentar hablar con su hermano para que cambiase de actitud lo que hizo que Sean reaccionara violentamente con él, echándole en cara que se quedara impasible ante el anuncio primero de su matrimonio y después de su embarazo. Le anunció que ya la había olvidado y que próximamente él a su vez contraería matrimonio con una bonita chica pelirroja llamada  Victoria. Philip le reprochó su proceder toda vez que no estaba enamorado de ella y no iba a ser feliz, pero Sean le rebatió diciendo que el amor llegaría después y su unión quedaba fijada para antes de las Navidades de ese mismo año. De nuevo una terrible discusión y pelea se produjo entre ambos, pero esta vez fué definitiva, ya que tardarían muchos años en volverse a ver.

domingo, 13 de marzo de 2011

PRESENTACION: Los O'Connor

                                                      SEAN O'CONNOR
PHILIP O'CONNOR




JULIO PEDRALVES
                                







                                                       ESTELA SESEÑA DE PEDRALVES

PRIMERA PARTE:

En esta primera parte, relatamos la vida de los O'Connor, de los padres.  Finaliza con el enlace

HISTORIA DE UNA FAMILIA : LOS O'CONNOR

El relato de tres generaciones entre Irlanda y España. Todo lo que aquí se relate es pura fantasía y cualquier semejanza con la realidad es coincidencia. Todo el relato es fruto de mi imaginación. Las fotografías de los protagonistas están tomadas de películas, actores y actrices verdaderas adaptados a la situación de cada capítulo.

PRIMERA PARTE:  Los O´Connor, relato de la vida de Brendan e Iris, de sus antecesores y de las circunstancias que concurrieron en sus vidas

SEGUNDA PARTE:  Los hijos O´Connor, como su nombre indica se trata de relatar la vida de los hijos de Brendan e Iris: Victoria y Philip.

El relato de la primera parte finalizaba el día del enlace religioso de Brendan e Iris, en la que aclarados todos los puntos de fricción, consiguieron ser felices hasta el fin de sus días, no sin tener " alguna piedra" en su camino, que se irá viendo en el transcurso de la historia