rosafermu

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miércoles, 22 de junio de 2011

¡¡¡ CHOCOLATE !!! / Capítulo 6º / Y SE CASARON...





Encargó unos bocadillos para cenar, y cada uno de ellos, entró en su habitación correspondiente.Después de ducharse, envuelta en el albornoz que el motel ponía a disposición de sus huéspedes, se dió cuenta de que no había traido ropa de recambio.  Fué todo tan rápido que hasta entonces, no había pensado en ello.

Sostenía una lucha interior consigo misma entre el deseo y la racionalidad.  Estaba haciendo lo que hace pocas horas le pedía Georges, y ella le había negado. Quería a aquel hombre y su naturaleza deseaba unirse a él, pero al mismo tiempo rechazaba la idea.  No era lógico, apenas le conocía.  ¿ ¿Qué pensaría de ella? Seguramente que era una facilona, y no era esa la impresión que deseaba que él tuviera de ella, porque además no se ajustaba a la realidad.

- Él si ha traido una mochila con ropa.  Le pediré al menos una camiseta, para dormir. ¡ Qué cabeza la mía, mira que no haber caido en eso !  Pero es que este hombre nubla todo mi sentido común

Y resuelta, se dirigió a la habitación contígua, a la de Georges.  Esperaba que aún no se hubiera dormido.  No es que fuera muy tarde, pero el día había estado completo de emociones, y al igual que ella, posiblemente,  él estuviera cansado.





Georges se despertó y dirigió su mirada hacia Laura que dormía a su lado. Acarició suavemente los cabellos que caían sobre su cara y sonrió al ver el rostro de la mujer que amaba por encima de todo. No quería despertarla, pero tenían una mañana muy ajetreada por delante. Se puso a repasar todo lo que debía hacer para terminar de cumplir su sueño: casarse con ella.
Iría lo primero a comprar los anillos y después iría a ver al cura que les uniera en matrimonio.

-¿Y si no quisiera casarnos tan pronto?, No, ni pensarlo tiene que ser hoy. Bueno ya veré qué hago si surge ese impedimento.

Volvió a mirarla y depositó suevemente un beso en la frente de ella, al tiempo que le susurraba para no sobresaltarla:

-¡ Eh ! princesa tenemos que ponernos en marcha. Despierta dormilona, anda

Laura abrió los ojos y se quedó mirando los de Georges que le sonreia. Ella hizo lo mismo al tiempo que acariciaba  el rostro del hombre.

-Buenos días  mi amor. Fué el saludo que le dirigió al tiempo que elevándose sobre un brazo, depositó un beso en los labios del que dentro de pocas horas sería su esposo.

El,  jugando,  le dió un azotito al tiempo que la decía

-Hoy he dormido con la mujer más bella, más dormilona y más perezosa que existe. Pero yo la amo más que nadie y me voy a casr acon ella....- Ambos se echaron a reir abrazándose de nuevo. Tomaron una ducha rápida y mientras desayunaban hicieron los planes a seguir.

-Mira reina, mientras yo voy a hablar con el cura tu cómprate el vestido, porque no pretenderás casarte con vaqueros..Te dejo en la tienda y después nos reunimos en cualquier sitio.

-Pero mi amor, no me he traido bastante dinero. Todo ha surgido tan rápido y me ha pillado tan de sorpresa... Acuérdate que nos encontramos en el parque...
-¿Me lo estás diciendo en serio? Mira, te doy mi tarjeta y si quieres la "fundes".No importa mi vida, a partir de este momento soy yo el responsable  , soy tu marido y corro con tus gastos. ¿Eso te preocupa? Mi vida eres muy inocente, eres una chiquilla a pesar de desenvolverte sola por el mundo. Anda termina y vámonos; estoy impaciente por vernos  ya casados.

Y así lo hicieron. Ella se quedó en un comercio comprando su ajuar de novia y él se dirigió a una joyería. Después se encaminó a la parroquia para hablar con el cura.
Entró en la pequeña iglesia y le echó un vistazo dando su aprobación. De la sacristía salió un sacerdote bastante mayor, con pasos algo vacilantes y una bondadosa sonrisa en su cara

-Buenos días hijo, ¿qué se te ofrece a horas tan tempranas?
-Buenos días padre, quiero casarme
-Bien, muy bien
-Pero quiero hoy mismo, a mediodía.
-¡ Pero eso no puede ser !
-Es necesario, padre, tenemos que hacerlo, y le explico. Tengo que salir urgentemente de viaje al extranjero; vivo en pecado con mi novia, y se ha quedado embarazada.(Dios mio, perdóname por engañar a este pobre hombre, pero es que si no..)

El cura le miró extrañado y le reconvino acerca de vivir en pecado

-¿Te das cuenta? Esas son las consecuencias de no proceder como Dios manda. Has obrado muy mal, y ahora dejas a esa probre chica con el problemón que lo resuelva ella sola. Francamente, me disgusta sobremanera¿Estáis seguros de lo que váis hacer, ella está de acuerdo?
-Si, padre nos amamos y reconozco que hemos metido la pata, hemos sido impacientes, pero el pecado de la carne pudo más que las reflexiones...
-Bueno, bueno, no entres en detalles que no me interesan. Accederé  porque es una cuestión urgente, pero no me complace especialmente.. A las doce estad aquí, y no se te olviden los anillos, que siempre lo dejáis para última hora. Anda, ve a reunirte con tu novia y sed puntuales. Vete, vete,  y antes reza para pedir el perdón a Dios por los pecados, y reza un Padrenuestro.. Recuerda a las doce en punto, como te retrases, no habrá boda.
-Gracias, reverendo, muchas gracias por el favor que nos hace. Muchas gracias.

Se quedó arrodillado en uno de los bancos y le pidió a Dios perdón por la tremenda mentira que había contado, aunque reflexionó:

-En cierto modo no le he mentido del todo. Hemos dormido juntos sin estar casados, pero lo otro...Cuando se entere Laura, espero no se enfade conmigo. Rezó el Padrenuestro y salió corriendo en dirección al lugar donde había quedado citado con ella. Estaba eufórico, alegre, divertido y feliz, sobretodo muy feliz.

Accedieron a la iglesia, ella con un sencillo  vestido blanco y el con un elegante traje. En sus rostros se reflejaba la gran felicidad que ambos sentían. Entraron y al rato salió el sacerdote que había de casarles.  La ceremonia transcurrió sin sobresaltos y fué rápida pero entrañable. Sus testigos fueron la hermana del sacerdote y la señora que le ayudaba a cuidar de los altares.

-¿No os váis hacer ni una foto siquiera?
-Me gustaria mucho, padre, pero no me he acordado de traer la  máquina
-Hum, estos jóvenes. Sólo tienen memoria para lo que quieren. Anda Melania, tráete la máquina de fotos.Habrán de tener un recuerdo estos muchachos -, y les sonrió dulcemente aprobando el amor que ambos traslucían

Después de dar las gracias al sacerdote y a las señoras por el favor realizado, ya convertidos en marido y mujer contentos y felices, riendo sin parar, se dirigieron al coche que les llevaría de nuevo al motel para recoger su equipaje.
Georges llevaba cogida por la cintura a Laura y de vez en cuando la atraía hacia sí en un cariñoso abrazo.
Recogieron todo lo que habían dejado sin guardar y Laura se quitó el traje de novia y lo metió en una bolsa para que no se deteriorase. Georges la vió hacer y abrazándola la dijo:

-Ya eres mi mujer y yo tu esposo. No hay nada que nos separe y te prometo firmemente que haré todo lo que esté en  mi mano para hacerte feliz. Ahora retrasemos  por un rato nuestra partida a casa necesito hacerte ver todo lo que representas para mí, el enorme amor que te profeso.

Y dicho esto ambos se fundieron en un abrazo susurrándose palabras de infinito amor que ambos sentían.

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