rosafermu

rosafermu

viernes, 29 de junio de 2012

LEON KLIMOVSKY - Director de Cine

León Klimovsky

Cartel anunciador de una de sus producciones






Es difícil encontrar la paz y el silencio  que hay en un cementerio fuera del recinto. Dicen que visitarlos es conocer la historia y la gente del país. Muchas veces, sobretodo en primavera y otoño, les visito.  No es buscando morbo, sino paz y tranquilidad, que en el mundo de los vivos es tan difícil encontrar.

Hoy ha sido una de esas mañanas. Era temprano, apenas las 9. La temperatura de 19º y una ligera brisa hacían  un paseo agradable. Encaminé mis pasos hacia ese lugar conocido por mi por mis frecuentes visitas en busca de inspiración. Los cipreses, esbeltos se cimbreaban con la ligera brisa mañanera. Las moreras servían de hogar a algunas palomas que han descubierto que allí tienen comida segura, pues no les falta el alimento que los árboles les proporcionan, tiene agua y cobijo: allí nadie les estorba.  Siempre me ha extrañado el infinito silencio existente. Los pajarillos no van a aquel lugar, como si supieran que está falto de vida.

Cuando me disponía a regresar, me detuve ante una lápida cercana al lugar en el que me había detenido para dejar unas flores a mis seres queridos:

Número 605

Dr. León Klimovsky – Director de cine

+ 8 / IV / 1996



Había nacido en Buenos Aires, pero llegó a España a mediados de los años cincuenta. Fue  prolífico en su producción, y delante del lugar en donde reposa para siempre, se me vino a la memoria la época pasada cuando él era un conocido director cinematográfico. Ahora en el jarroncito de su tumba, unas flores secas, retorcidas, indica que hace tiempo que nadie pasa por allí, pero que todavía hay alguien que le recuerda. Los humanos somos dados a olvidar enseguida y a pesar de que fué famoso, no he vuelto a escuchar alguna mención a su nombre . Por eso me causó sensación el leerlo.

Reflexioné sobre una frase que leí algún día:  ¡ qué solos se quedan los muertos ¡.  Es un lugar de infinita paz, pero ni los pájaros acuden allí, ni se les escucha.  Al cabo de un momento reemprendí mi paseo rumbo a la salida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario