rosafermu

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domingo, 15 de julio de 2012

DESENCUENTROS / Capítulo DECIMO


Poco a poco la casa se fué llenando de gente
Poco a poco la casa se fué llenando de gente: amigos, familiares, vecinos… Año tras año se reunían para celebrar todos juntos el Día de Acción de Gracias. Todos ellos vestidos para la ocasión, ya que en América es casi como el día de Navidad, o quizás de mayor celebración.  Había algunas jovencitas muy nerviosas ante la perspectiva de volver a ver al escritor de moda y atractivo vecino: Jeff…

--No, hijas. Este año Jeff no podrá estar con nosotros, está de promoción
-- Pero Gena….

--Lo siento chicas, pero no pude hacer nada. El trabajo es el trabajo.

Perla contemplaba la escena curiosa. Sonreía con tristeza. Se daba cuenta de las pasiones que levantaba Jeff “ con razón “, murmuró para sus adentros.  Entre los chicos ella era la “estrella,,  era la extranjera y además estaba muy guapa.  Un camarero se acercó a ofrecer una copa a los invitados, ella la rechazó consciente de su estado.  Gena la miraba de reojo . De repente un gritito se oyó en la estancia y una chica comenzó a dar palmadas nerviosas ante la aparición de Jeff, que buscaba con la mirada a Perla.  Esta en un rincón apenas era vivisible, pero ella veía perfectamente al escritor. Sus miradas se cruzaron pero no hubo ninguna expresión  que delatara que estaban encantados de volverse a ver.

Perla pidió excusas al chico que la daba conversación. Buscó un pretexto cualquiera y salió de la habitación; una de las muchachas besaba con gran apasionamiento las mejillas de Jeff.  Se encaminó hacia la biblioteca. Quería quitarse de en medio, no quería más violencias de las necesarias. En definitiva ella era el “jarrón chino”.  Gena observaba la escena entre los dos con mal disimulo de satisfacción. Era un gran paso que Jeff por fin hubiera regresado a casa..   Aún había esperanzas.

La entrada de Jeff fué muy celebrada por algunas jovencitas

Al entrar en la biblioteca, Perla vio que encima de la mesa del escritorio había un ejemplar del nuevo libro de Jeff. Sin duda lo había traído para sus padres, pero hojeó con curiosidad algunas páginas. Se detuvo en el principio. Había una dedicatoria “  en cada letra, en cada palabra, en cada renglón, siempre estás tú” ….   Qué dedicatoria tan  extraña…, pensó

La puerta se abrió dando paso a Jeff

--Venía en tu busca…

--Bien, pues aquí estoy
Bien, pues aquí estoy
--Veo que has visto el libro. Prometí que te mandaría un ejemplar, pero como pensaba venir hoy, lo he traído en persona

-- Muy amable por tu parte, gracias. Lo leeré. Mañana mismo en el avión comenzaré su lectura

--¿ Mañana,,  te marchas tan pronto?

-- Si sólo vine por un par de días, y mira llevo casi una semana. Tú sabes que es una época especial para nuestro gremio

-- Claro, lo entiendo.. Me ha llegado el mensaje de que estás pasando por dificultades serias. ¿ Te ocurre algo, necesitas dinero?

--¡¡¡ Noooo ¡!! ¿ quién te ha dicho eso?

-- Entonces, ¿estás enferma? Por amor de Dios ¿ qué es lo que ocurre?

Perla sabía que había llegado el momento de comunicarle su embarazo, pero ¿cómo decírselo.? La frialdad era patente entre los dos y de esa forma era muy difícil soltar una noticia como esa. Empezaba a ponerse nerviosa; habían vuelto las inseguridades que creía ya superadas, volvían sus dudas.  Intentó pronunciar unas palabras, pero no salían de su garganta. Se encaminó hacia una mesita y echó un poco de agua en un vaso.  El la miraba y se daba cuenta de que algo ocurría: la temblaban las manos y estuvo a punto de derramar el agua. Tuvo que sujetarla una mano para que pudiera dejar la jarra en su sitio

-- ¿ Pero qué te ocurre, qué está pasando?

-- Verás…  comenzó a hablar mirándo al rostro tenso de Jeff.  Lo que voy a decirte es algo delicado y me da miedo tu reacción. Yo no quería que lo supieras, pero me convencieron de que debía ser así:… La noche del motel… me quedé embarazada… Se giró dándole la espalda, no quería ver la expresión de su rostro al recibir la noticia.

-- Esto no te obliga a nada, no te pido nada, no quiero nada, porque de nada eres responsable. Fui yo quién provocó tal situación; no medí las consecuencias, sólo quería vivir el momento, sin pensar en nada más

--¿Quieres decir que estás esperando un bebe? ¿ que ese niño es mío ?

-- Puedo asegurarte que ambas cosas son ciertas. No he tenido relaciones con nadie más que contigo. Pero te repito no voy alterar tu vida. Podrás seguir con ella . Esto es un simple trámite. Creímos que debías saberlo
--¿Creísteis,  quienes? Así ¿ sin más…¿ ¿Y has esperado hasta ahora para decírmelo?¿ Creías que te iba a rechazar?   Esto es el colmo. ¡ No pensabas decirme nada !No te entiendo, no te conozco. Haces y deshaces a tu antojo sin tener en cuenta al resto de la humanidad. Eres increible. Mira mejor será que me vaya antes de empezar a chillar; tengo que asimilar todo lo que ocurre. Perdona tengo que irme . . . De sobra sé que no ha habido más que dos hombres en tu vida: tu marido y yo. Te recuerdo que la causa de nuestra ruptura fueron tus famosos remordimientos….  Pero vamos a ver ¿ qué es lo que piensas que voy hacer, seguir como si tal cosa?  Veo que aún no te das cuenta de lo que significas para mí y que un hijo es el mejor regalo que la vida te ofrece y que yo estoy loco por ti y no me podías haber dado mejor noticia.

No podías haberme dado mejor noticia


Ella le miraba fijamente y comenzó a temblar no sabía si de nervios, pudor, sorpresa o porqué. Jeff se dio cuenta de todo ello y tendiéndole los brazos le dijo:

-- Ven aquí mujer, ven aquí

Perla se acurrucó entre los brazos  de él. Apoyó su mejilla en el pecho  , escuchaba el latir de su corazón. Se sentía protegida, querida. Mientras Jeff acariciaba sus cabellos besándolos

-- ¿ Por qué no me lo dijiste antes, por qué?

--No podía. Me dijiste que no querías saber nada de mi, que no querías verme nunca más. ¿ Cómo te iba a decir que íbamos a ser padres….!   Tenía miedo…

--¿Tenías miedo de mi ¿

-- Temía tu reacción. No me sentía capacitada para ser madre, no entraba en mis cálculos

--Siempre te dije que buscaras ayuda y nunca me hiciste caso

-- Si, pero las circunstancias me hicieron madurar en media hora, en la consulta de un médico. De repente supe lo que eso significaba y que tenía que ser yo sola la que lo afrontase. Créeme no  necesité ayuda para saber que lo que tomaba vida en mi vientre debía ser protegido a toda costa. Sola o no, seguiría adelante. Tu madre, sin apenas conocerme, me dio todo su apoyo y me convenció para darte la noticia.

-- O sea, que no pensabas decirme nada

-- Ya, por favor. Tengo demasiados frentes abiertos y te aseguro que no puedo con todos al mismo tiempo

--¿ Quién te dice que vas a estar sola? ¿ Por qué crees que estoy esta noche aquí? Bastó una alerta para darme cuenta que deseaba verte con todas mis fuerzas y que si necesitabas ayuda, debía ser yo quién te la diese. ¿Has leído la dedicatoria del libro? Es por ti, siempre has estado ahí; mi empeño en olvidarte fue en vano. No sólo no lo conseguí sino que te recordé aún más. Sin ti mi vida ha sido tortuosa, contigo difícil, pero aun que así  sea,  prefiero siempre estar contigo que lejos de ti. Aunque discutamos por tonterías, aunque nos peleemos, lo prefiero a tener una vida anodina, en solitario. Casémonos de una buena vez y acabemos con todos los desencuentros, que no son más que cariño que ambos sentimos.  Todo ocurrió por Lolita; ha sido una sucesión de acontecimientos que siempre nos ha llevado a estar juntos, por el motivo que fuese. ¿ No lo comprendes ?  No pienso desperdiciar ni un solo minuto. Juntos viviremos el embarazo y juntos criaremos a nuestro bebé. Por cierto ¿qué será Niño o niña ?

Casémonos ya .....

--No lo sé. En la semana próxima me harán una ecografía y entonces quizás sepa el sexo de lo que viene. A mi me da igual. Lo amo tanto….

--¿No puedes demorar tu trabajo, siquiera unos días?

-- No puedo, Tenía que haber regresado hace días

-- Está bien. Me iré contigo. No pienso estar lejos de ti ni un solo día. Además mientras estás en la editorial yo puedo trabajar. Tengo un montón de ideas para desarrollar. ¡ Eres mi musa ¡  Encargaremos a Gena que se vaya ocupando de la boda y en cuanto estés libre nos casaremos.

--Pero mis amigas deben estar en mi boda, así que deberemos casarnos allí

--Mi cielo eso va a ser un problema, pero no te preocupes: nos casaremos dos veces. En España lo haremos por la iglesia y aquí por lo civil. De esta forma todos contentos. Pero si tu lo deseas, también podemos ir a Las Vegas y casarnos allí en media hora

-- Estás loco ¡!!

-- Si mi amor, lo estoy por ti. Vayámonos ahora. Seguro que encontraremos algún juez que nos casará mañana mismo. Después se tendrán que conformar con lo que nosotros decidamos. Se trata de nuestra vida y de lo que decidamos los dos.  Espérame un segundo que ya vuelvo

--¿Dónde vas?
-- Voy a dar un encargo a mi madre. No tardo

Salió de la biblioteca y se dirigió al salón en dónde todos estaban tomando un aperitivo, preámbulo de la cena. Tomando del brazo a su madre, le dijo.

Recuerda que la niña está gestando. Cuídala...
--Mamá, nos vamos. Y sí,   todo me lo ha contado. Mañana nos casaremos en cualquier pueblecito que encontremos al paso. Todo está bien. Yo diría que muy bien.  Nos iremos directos al aeropuerto y partiremos rumbo a España hasta que ella se vea libre del trabajo. Entonces regresaremos aquí y empezaremos nuestra vida. Madre, soy muy feliz, como nunca lo he sido.  Despídenos de papá y del abuelo; seguro que él comprende mejor que nadie lo que vamos hacer.

-- Y yo también, hijo. Andad, antes de que alguien os entretenga. Llamadme cuando lleguéis a algún sitio. Ten en cuenta que la niña está gestando; cuídala y quiérela

--Más que a mi vida, mamá. Prometo que os llamaremos. No sé desde dónde y cuándo. Tenemos el tiempo  justo y muchas cosas por hacer. Hasta pronto mamá.

Emprendieron un viaje muy distinto al último que hicieron: todo eran risas y miradas tiernas. Estaban llegando a Nueva York.   Pasarían la noche en su hogar. Todo había cambiado de la noche a la mañana. Se querían y estaban juntos. Se casarían en cuanto llegasen a España, porque materialmente no tenían tiempo de hacerlo antes, pero no importaba. Ellos ya eran marido y mujer. Lo otro era un puro trámite administrativo.
El despertador sonó cuando apenas habían conciliado el sueño. Se amaron durante toda la noche, pero no importaba la falta de descanso. Se sentían como nunca y al despertar comenzaron a  juguetear felices de estar juntos sin traumas, sin dudas…. Jeff comenzó hacer cosquillas en los costados de Perla y ella le daba ligeros mordiscos en las orejas. Reían sin parar.

--Vamos, vamos provocadora. Tenemos que irnos de viaje y yo aún no tengo billete

--Oh Dios mío, lo había olvidado por completo ¡

-- No te preocupes. No hay problema

Mientras Perla estaba en la editorial, lo primero que hizo Jeff fue llamar a las amigas de ella e ir al Juzgado a fijar la fecha de la boda. Sería una semana después. A pesar de ser un  puro trámite, se les hizo el tiempo interminable. Después de casarse, todos juntos celebraron el primer  enlace, porque el segundo vendría un mes después,,  una vez instalados en su nuevo hogar.
Gena, Jeffrey y el abuelo aguardaban impacientes a la puerta del quirófano. Un Jeff fatigado pero inmensamente feliz portaba en sus brazos un pequeño envoltorio que apenas se movía, pero que estaba rebosante de vida. Había venido al mundo su primer hijo. Un chicote sano que para contentar a todos tenía el cabello oscuro, los ojos azules y un hoyuelo en la barbilla.  Dos años más tarde se volvió a repetir la misma situación,:  de nuevo tenían otro hijo, y así repitieron hasta un tercero. Gena y Jeffrey fueron abuelos de dos chicos y una chica. Por deferencia al abuelo, la niña se llamó Lolita, en homenaje al principio de su gran historia de amor. Nunca volvieron a tener más desencuentros y llegaron
a la madurez como un matrimonio unido, que cada día se amaban más. Fueron muy felices.
Fué un chico fuerte con el pelito oscuro, los ojos azules y un hoyuelo en la barbilla

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